Campo Libre – Revista Nuevo Estilo
«Si detrás de esta fachada esperas una vivienda rústica al uso, olvídate», advertía Nuevo Estilo al abrir el reportaje. Hay madera y hay piedra, pero también acero y cristal, y todo junto compone una casa que acoge sin renunciar a la claridad. La revista la tituló «Campo libre»; en abaton.es se conoce como Casa de Campo LS.
La finca, de más de treinta hectáreas, se extiende sobre una dehesa de encinas con un sotobosque de retamas, jaras y espinos. Sobre un pequeño montículo se levantaba un conjunto de construcciones antiguas: la casa principal, la casa de los guardeses, unas cuadras y un palomar. ÁBATON firmó la arquitectura y BATAVIA el interiorismo, dos estudios que el reportaje describía como un matrimonio bien avenido.

El granito y la luz
La rehabilitación recupera los muros originales de granito, de unos setenta centímetros de grosor, y los perfora para abrir huecos más grandes que modulan la luz. Por fuera, las ventanas se enmarcan con un chapón de acero que las recorta sobre la piedra; por dentro, se visten de roble y se convierten en pequeñas estancias donde detenerse. «Queríamos dar un toque contemporáneo a la casa. Si se juzga desde fuera, se puede pensar en algo country, pero al entrar, sorprende», explicaban los arquitectos.
Esos huecos no son solo ventanas. En palabras del estudio, articulan zonas de estar desde las que disfrutar a la vez del confort de la vivienda y de la naturaleza que la rodea. Desde las camas se ve un recorte de la sierra; en la cocina, una ventana apaisada encuadra un horizonte de encinas. El interior y el paisaje se miran sin intermediarios, y el contraste entre la aspereza de la piedra y la suavidad del interior es, quizá, la idea más clara del proyecto.
Una escalera que es una biblioteca
El hilo conductor de la casa es una escalera liviana de chapa de acero, de líneas rectas, que se funde con una gran librería de baldas de madera. Nuevo Estilo la describió como un elemento a la vez estructural y escultórico: arranca en el salón, recorre la vivienda y da continuidad a sus tres plantas. En ella se inserta la chimenea de granito, y entre sus estantes se abren los huecos de las ventanas, perfectamente integrados en la estructura.
La planta baja es diáfana, aunque dos grandes puertas correderas permiten dividirla en tres estancias: salón, cocina y un cuarto auxiliar que puede ser sala de lectura o habitación de invitados. El objetivo, según la ficha del proyecto, era una vivienda amplia e iluminada que favoreciera la vida en común de la familia, con el salón y la cocina conectados y la posibilidad de separarlos cuando conviene.
Secretos de la casa
La casa guarda más de un secreto. El dormitorio principal, que la ficha describe como un espacio protagonista y versátil para la pareja, se articula en dos niveles: una escalera de chapa parte desde la propia bañera, revestida de resina, y sube hacia un altillo abuhardillado que alberga un despacho. El reportaje lo llamaba «un remanso de paz para los padres». La escalera esconde un armario, y la puerta del baño y las contraventanas, al deslizarse, dejan a la vista los muros de granito originales.
Entre los edificios se recupera un patio presidido por un gran olivo, que ordena el conjunto como un centro de gravedad. El jardín se cuidó hasta el último detalle, con olivos, árboles y arbustos autóctonos que florecen en primavera, y alrededor de la casa se reparten rincones de descanso, como el comedor exterior bajo la copa de una encina.
La voz de BATAVIA
El interiorismo tiende un puente entre el diseño escandinavo, los maestros italianos y el mueble contemporáneo, con la madera clara como hilo común en suelos, ventanas y muebles. Desde BATAVIA llegaron la mesa de centro de teca, las alfombras y una pareja de butacas originales de los años cincuenta de Hans J. Wegner. Las acompañan la lámpara FAD de Miguel Milá, editada por Santa & Cole, la Pipistrello de Gae Aulenti, una mesa auxiliar de Jean Prouvé y, en las paredes, obra de Chillida y una fotografía de Juan Baraja. El reportaje completo se publicó en Nuevo Estilo.
Ficha
- Proyecto: Casa de Campo LS, rehabilitación de una casa de campo en la sierra de Madrid
- Proyecto de reforma: Estudio ÁBATON Arquitectura
- Equipo ÁBATON: Elía Peroni, Carlos Jiménez, Clara Farinella, Fernando Alonso, Carlos Alonso
- Proyecto de interiorismo: BATAVIA
- Medio: revista Nuevo Estilo
- Texto: Concha Pizarro
- Fotografías: Belén Imaz





