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18 de octubre de 2017
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Paula Cárdenas Giménez

La Casa Mínima

 

La Casa Transportable ÁPH80, del Estudio de Arquitectura ÁBATON,  al detalle en el País Semanal.

Su creadora, la arquitecto Camino Alonso nos explica los pormenores del proyecto, una vivenda mínima y sostenible que ha recibido varios premios internacionales, entre ellos dos Premios Architizer.

BATAVIA ha tenido del placer de colaborar en el proyecto de interiorismo.

Apertura de La Casa Mínima en El País Semanal con la ÁPH80 de ÁBATON, una vivienda de madera iluminada al atardecer

 

Doble página de El País Semanal con el interior de contrachapado y la fachada de la vivienda mínima ÁPH80

 

Doble página de El País Semanal con el interior luminoso y la cocina de madera de la vivienda mínima ÁPH80 de ÁBATON

Fotografías Asier de Rua

La ÁPH80 parte de una pregunta sencilla: ¿cuánto espacio necesita de verdad una vida? Otras respuestas a esa misma pregunta habitan el archivo del Journal: casas que flotan, se pliegan, se transportan o se cierran como un mueble.

Softshelter, de MOLO

El estudio MOLO, de Vancouver, investiga los materiales y la manera de crear espacio con ellos. Softshelter es un sistema de tabiques flexibles de papel pensado para levantar alojamientos temporales tras un desastre natural; su cierre forma habitáculos independientes y privados con un gesto sencillo.

En una vivienda diáfana o en un loft, esa misma piel divide el espacio sin levantar un muro.

Tabiques flexibles de papel kraft plegado del Softshelter de Molo, que forman cubículos en un loft de suelo de madera

Habitáculos cerrados con los tabiques de papel de Softshelter, de MOLO

Interior de un habitáculo formado con los tabiques de papel de Softshelter

Imágenes: MOLO

Schwimmhaus, de Confused-Direction

Una casa para navegar y vivir a la vez. El estudio alemán Confused-Direction —fundado por Flo Florian y Sascha Akkermann y dedicado a la arquitectura, el interiorismo y el mueble— diseñó esta casa flotante prefabricada y sostenible, de estética moderna, con una cubierta vegetal que le añade frescor. Está construida con madera de una antigua granja y otros materiales sostenibles.

Casa flotante Schwimmhaus amarrada en un canal, con cubierta ajardinada y veleros al fondo

Terraza superior de tarima de la casa flotante con tumbona blanca ondulada y bañera exenta

Casa flotante blanca de líneas inclinadas en un río rodeado de árboles frondosos, con personas en cubierta

Isolée, de Tjep.

Para evadirse del mundo moderno, el estudio Tjep. ideó una casa portátil y ecológica que apenas roza su entorno. Sus persianas abren la casa en toda su longitud; una calefacción inteligente integrada en la estructura y un árbol solar en lo alto reducen al mínimo su dependencia del combustible.

Sobre cuatro patas, parece más un mueble que un bloque: un objeto ligero, listo para cambiar de lugar.

Mini casa refugio portátil Isolée de Tjep sobre patas en una costa rocosa, coronada por un árbol solar

Varias vistas y dibujos de la casa portátil Isolée de Tjep, con su árbol solar y el interior de madera

Boceto a lápiz de la casa portátil Isolée de Tjep, con árboles solares y una pequeña cabaña sobre patas

Prototipos transportables, de Cannatà & Fernandes

Por encargo de la compañía DTS para la feria Concreta 2003, el estudio de Oporto Cannatà & Fernandes desarrolló una tipología modular capaz de ser vivienda temporal, observatorio medioambiental, puesto de bomberos, bar o quiosco: un módulo fabricable en serie, funcional y adaptable, que gana condiciones urbanas a medida que se le suman piezas.

Mide 27 m² (9 × 3 m), incorpora paneles fotovoltaicos y se ensambla antes de viajar en camión o en helicóptero. Más que un objeto, una invitación a repensar cómo ocupamos el espacio.

Módulos transportables de madera con cortinas rojas dispersos entre pinos junto al agua

Prototipos transportables de Cannatà & Fernandes: módulos alargados revestidos de madera sobre una ladera

Interior del prototipo transportable con techo de madera, luces empotradas y banco curvo integrado en la pared

Fotografías: Luís Ferreira Alves

Cabaña en Coromandel, de Crosson Clarke Carnachan

En Coromandel (Nueva Zelanda), Crosson Clarke Carnachan concibió la casa como un contenedor apoyado con levedad sobre el terreno: una relectura del oficio neozelandés de la madera, con estructura y revestimientos expresados de forma pura. Recuerda a las presas que poblaban la zona a principios del siglo pasado, una pesada estructura vertical que sostiene otra horizontal de madera desnuda.

Un mecanismo sencillo en el porche abre la «caja» al llegar —y la convierte en terraza— y la cierra al marchar. Orientada al norte y a las vistas, se asienta entre arbustos como una cabaña rural: el salón se abre al sol como una tienda de campaña y los dormitorios se recogen hacia dentro, frescos. Una gran chimenea la hace habitable en invierno, y el baño abierto, con su bañera móvil, convierte el aseo diario en un ritual al aire libre.

Cabaña en Coromandel de Crosson Clarke Carnachan: caja de madera abierta en el centro sobre un prado verde frente al mar

Vista de la costa de Coromandel desde la colina, con bahía azul, playa e islas, y la cabaña entre arbustos

Salón de la cabaña de Crosson Clarke Carnachan con chimenea, sofá oscuro y pared abierta al mar

Pasillo y vestidor revestidos de madera en la cabaña de Coromandel, con banco, perchero y luz cálida

Fotografías: Patrick Reynolds

Cabaña de playa transportable, de Crosson Clarke Carnachan

En la misma península, los mismos arquitectos llevaron un paso más allá la idea del bach, la sencilla casa de vacaciones neozelandesa frente al mar, sin adornos; uno de sus significados es algo que uno mismo se construye en tierra ajena, con materiales prestados. Aquí la estructura se ancla a dos enormes trineos de madera: en una costa castigada por la erosión, las casas deben poder moverse.

Forrada de madera que se funde con el paisaje, la cabaña cobra vida cuando su gran contraventana del lado nordeste se abre con una manivela industrial y se convierte en toldo; cuando no hay nadie, se cierra por completo. Dentro, de nuevo madera, con sanitarios y griferías industriales, y la terraza de la cubierta recoge el agua de lluvia en sus depósitos.

Cabaña de playa transportable de madera de Crosson Clarke Carnachan con su gran portón abatible abierto

Cabaña de playa transportable cerrada: un volumen de listones de madera gris sobre trineos en un claro arbolado

Cabaña de playa transportable de Crosson Clarke Carnachan en la península de Coromandel

Cabaña de playa transportable de Crosson Clarke Carnachan cerrada, con depósitos de agua, junto al mar