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31 de octubre de 2010
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Carlos Alonso

Gimnasio del Colegio Maravillas

 

Fachada actual del Gimnasio Maravillas a Joaquín Costa, con zócalo de ladrillo y miradores acristalados

Por Alejandro de la Sota

«Fue un gran acierto inicial el aprovechamiento para Gimnasio del terreno en la fuerte ladera existente entre el actual Colegio y la calle de Joaquín Costa. Fue firme la decisión de llevar la obra adelante a pesar de ser de las que, por su propia naturaleza, no favorecen a sentir en sus comienzos la alegría de hacerlas. Fue un premio a estas virtudes el que la obra, terminada, devolviese con su acogedora presencia aquellos esfuerzos primarios.

Croquis de sección de Alejandro de la Sota para el Gimnasio del Colegio Maravillas, con sol y aire

Puede decirse que solamente podría tener un fin semejante a Gimnasio un solar y un terreno como el elegido para construirlo. Tenía que ser destinado a edificio de gran volumen único con una sola luz lateral: la orientación, afortunadamente, a mediodía.

Lucernario y cerchas metálicas blancas del Gimnasio Maravillas vistos desde abajo, en blanco y negro

La forma en que se resolvió la sección determinó y exigió los demás pormenores y pormayores de su construcción. Representó auténtica ruptura en el momento de su aparición en escena. Existía entonces más el sentido arquitectónico en sí mismo que un tan fuerte funcionalismo determinante de una tan definitiva arquitectura. Es obra coherente desde su planteamiento general hasta cualquiera de sus detalles, logrados más por la adaptabilidad a su necesidad que por una predisposición arquitectónica dada.

Luz del lucernario cayendo sobre la pista de madera del Gimnasio Maravillas bajo el techo inclinado

Es normalmente obligado el cubrir las grandes luces con cubierta ligera que, por tanto, no aguante pesos considerables sobre ella. Es decir, un gimnasio, un cine, un teatro, iglesia, etc…están en la línea de los edificios que deben cubrirse de forma parecida a una tartana. Otra solución es, principalmente, anti-económica.

Lucernario inclinado, miradores y valla del patio de cubierta del Gimnasio del Colegio Maravillas

Aquí, el problema es opuesto. Lo que supondría economía grande como construcción sería una grave pérdida como aprovechamiento del solar y lo peor, no resolvería tantos problemas de espacio como los que tiene planteados un gran Colegio enclavado en solar céntrico de una población.- Este tenido en cuenta, cambiados los términos, se proyectó el Gimnasio actual.- Planta baja, gimnasio, pista. Plantas primera y segunda, aprovechamiento lateral con locales para biblioteca, reuniones de antiguos alumnos, padres de alumnos, etc. Planta tercera, más locales con destinos a otros usos: en su parte lateral, profesores, tuna, etc…y el gran aprovechamiento sobre el vacío del gimnasio: sala de conferencias, museo de ciencias naturales, laboratorio de física  y de química, almacenes. Sobre tantas cosas, el gran patio, vida indispensable del Colegio.

Fachada del Gimnasio del Colegio Maravillas a la calle Joaquín Costa en 1962, en blanco y negro

Interior del Gimnasio del Colegio Maravillas en 1962 con aparatos de gimnasia sobre la pista

 

 

Patio de cubierta del Gimnasio del Colegio Maravillas de Alejandro de la Sota, con postes metálicos y redes en Madrid

Aula de ciencias escalonada con bancos de madera alojada entre las cerchas del Gimnasio Maravillas

Un planteamiento opuesto al normal y perfectamente razonable. Ha cuidado el Colegio que todos los materiales empleados en la construcción fuesen los justos; esto no es corriente ya que el uso indebido del ahorro donde no se debe y del derroche donde tampoco se debe, es justo, lo corriente. En el proyecto se cuidaron cosas como la sonoridad del local, la ventilación cruzada permanente y natural, la iluminación y el sol, y tantos que ahora, otra vez agradecidas, nos alegran el final de obra.”

(Alejandro de la Sota. Hoja mecanografiada. Sin fecha)

Estructura metálica del Gimnasio del Colegio Maravillas en construcción, en blanco y negro

 

Vista de la pista de juegos desde el graderío del Gimnasio del Colegio Maravillas de De la Sota

Graderío del Gimnasio Maravillas bajo las cerchas, con vistas a la pista de madera iluminada

Pista de juegos del Gimnasio del Colegio Maravillas con suelo de madera rojiza y cerchas metálicas

Alejandro de la Sota sonriente, con traje, dentro del gimnasio junto a espalderas y un potro

Alejandro de la Sota (Arquitecto)

Axonometría coloreada de la estructura de cerchas del Gimnasio del Colegio Maravillas

Dibujos superpuestos a lápiz de la planta y los miradores del Gimnasio del Colegio Maravillas

 

Planta baja con la pista de juego del Gimnasio del Colegio Maravillas de Alejandro de la Sota

Planta primera con el graderío del Gimnasio del Colegio Maravillas en Madrid

Planta segunda con la biblioteca del Gimnasio del Colegio Maravillas de Alejandro de la Sota

Planta tercera con aulas y sala de conferencias del Gimnasio del Colegio Maravillas

Alzado a la calle Joaquín Costa del Gimnasio del Colegio Maravillas en Madrid

Sección del Gimnasio del Colegio Maravillas con las cerchas curvas que cubren la pista

Planta de cubierta y patio de recreo sobre el Gimnasio del Colegio Maravillas de Alejandro de la Sota

Edificio del año 1962 en Madrid, España

Fotografías: Alejandro de la Sota y Fundación Alejandro de la Sota