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25 de mayo de 2018
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Pedro Ferrer

El Museo de Volubilis se esconde para mostrar su herencia romana

Volubilis, la antigua ciudad romana situada cerca de la actual Meknes, es el yacimiento arqueológico más importante de Marruecos. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997, cuenta con los restos romanos –foro, arco, templos, mosaicos– mejor conservados del norte de África.

Cubierta de listones de madera con líneas de fuga sobre el campo en el Museo de Volubilis, Marruecos

Muro de hormigón con huella de encofrado vertical y puerta de madera en el Museo de Volubilis

Preservar toda esa herencia cultural requería construir un museo que mostrara a los visitantes la relevancia de este puesto avanzado del Imperio. El proyecto corrió a cargo del estudio parisino Kilo Architectures (hoy O+C), fundado por Tarik Oualalou y Linna Choi.

Museo de Volubilis apenas visible entre olivos y campos de cultivo ante las colinas marroquíes

Muro de hormigón visto y cubierta de acero corten ante un ciprés entre las ruinas romanas de Volubilis

La ausencia de desarrollo urbano en el entorno de las ruinas dificultaba la misión. El terreno presentaba un aspecto muy similar al de la época romana, por lo que cualquier intervención iba a suponer un impacto visual sobre los restos arqueológicos. Así que se optó por un diseño mínimamente invasivo, con una huella contemporánea muy limitada.

Volumen de hormigón y celosía de madera tras bloques de piedra de las ruinas, Museo de Volubilis de Kilo

Museo de Volubilis de Kilo Architectures semienterrado bajo un olivo, con un camino que desciende hasta él

Se aprovechó una pendiente de la antigua ciudad como talud para escamotear buena parte del programa: una estrecha franja de ocho por doscientos metros con volúmenes de madera suspendidos y sumergidos a lo largo de un muro de contención que se integra en el paisaje. De esta forma, semioculto en la colina por el relieve y la vegetación, el museo no resta protagonismo a los vestigios del pasado, a pesar de levantarse junto a la muralla romana que protegía la ciudad.

Pabellón de acero corten y listones entre olivos y matorral, parte del Museo de Volubilis

Rampa de hormigón que baja junto a la cubierta de listones hacia el Museo de Volubilis

La continua alternancia de espacios llenos y vacíos aligera una estructura que emerge y desaparece, como una alegoría moderna de las ruinas. De hecho, el centro de interpretación sustituye a su vez a las viejas edificaciones coloniales instaladas por los franceses durante las diferentes campañas de excavación.

Voladizo de listones de madera sobre un pilar de hormigón y escalera de acceso al Museo de Volubilis

Museo de Volubilis apenas visible entre olivos y campos de cultivo ante las colinas marroquíes

Respecto a los materiales, se empleó cedro del Atlas para recubrir de listones cada uno de los volúmenes del museo, y piedra de Volubilis en suelos y escalinatas. Ese guiño al paisaje local tiene su contrapunto en los rotundos armazones de hormigón visto. Una propuesta con cierto aire brutalista matizado por paredes acristaladas y las huellas de la madera sobre los encofrados.

Cubierta de lamas de madera del Museo de Volubilis con la llanura y las montañas al fondo

Túnel de hormigón encofrado con peldaños que conduce a la luz en el Museo de Volubilis

Caja acristalada con marco de acero corten sobre pilares de hormigón en el Museo de Volubilis

Cubierta de lamas de madera sobre un patio pavimentado con muros de hormigón en el Museo de Volubilis

Volumen blanco con fachada de listones de madera junto a un bosque en el Museo de Volubilis de Kilo Architectures

El centro, inaugurado en 2013, constituye un aliciente extra para adentrarse en un enclave milenario que atrae una media de más de 200.000 personas al año.

Detalle de los listones verticales de la fachada con huecos recortados y sombras marcadas en el Museo de Volubilis

Plano de emplazamiento del Museo de Volubilis respecto al trazado de la ciudad romana

Secciones del Museo de Volubilis que muestran el edificio hundido en la pendiente del terreno

Planta del Museo de Volubilis con las alas alargadas y el patio hundido sobre las curvas de nivel