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13 de abril de 2018
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Pedro Ferrer

El impactante Museo del terremoto de Wenchuan

El 12 de mayo de 2008, un terremoto de magnitud 7,8 sacudió la provincia china de Sichuan, cobrándose la vida de casi 90.000 personas. El seísmo –el segundo más mortífero de la historia del país– tuvo su epicentro en la región de Wenchuan y se considera uno de los peores jamás registrados en términos de víctimas.

Muro de acero corten junto a una plaza empedrada y montañas verdes en el Museo del Terremoto de Wenchuan

Vista aérea del Museo del Terremoto de Wenchuan, con su cubierta de césped fracturada por líneas de acero corten

Para rendir homenaje a todas ellas, el gobierno chino encargó la construcción de un museo conmemorativo a la facultad de arquitectura de la Universidad Tongji, en Shanghái. El edificio se levantaría en la ciudad de Beichuan, la más castigada por esta tragedia.

Horizonte de montañas tras el prado y la línea de acero corten del Museo del Terremoto de Wenchuan

Vista aérea del Museo del Terremoto de Wenchuan, en Beichuan, hundido en el paisaje del valle

Tras barajar treinta y seis propuestas en un concurso de ideas interno, se seleccionaron cinco finalistas, resultando ganador el proyecto de Cai Yongjie. Su diseño imita un paisaje fracturado donde las grietas son los caminos de acceso a varios edificios subterráneos. Las sobrias cubiertas vegetales hacen aún más impactante la imagen del museo, al tiempo que potencian la sensación de vacío, de ausencia.

Planta del museo de Beichuan vista desde el aire, con caminos que cortan la cubierta de césped

Detalle cenital de la cubierta verde del Museo de Wenchuan con patios hundidos y árboles plantados

Como en muchas zonas de la región, el terremoto arrasó la escuela local cuando alumnos y profesores llenaban las aulas. Y fue precisamente ese el lugar elegido para construir el memorial. A pesar de que la administración china ordenó eliminar por completo todas las ruinas, Yongjie logró conservar el único edificio que quedó en pie integrándolo en el subsuelo. También mantuvo las gradas del antiguo campo de deportes, transformado ahora en un recinto especial para el recogimiento y la evocación.

Patio de piedra con bancos entre muros de acero corten del Museo del Terremoto de Wenchuan

Prado sobre el museo y chimenea de ladrillo bajo las montañas de Beichuan, Museo del Terremoto de Wenchuan

No obstante, lo que inclinó la balanza a su favor fue la potencia expresiva de la propuesta: 14 hectáreas de terreno sobreelevado que se resquebraja y deja una huella indeleble en el entorno, tanto humano como natural.

Franja de acero corten y hilera de árboles recién plantados sobre el césped del Museo de Wenchuan

Pasillo empedrado entre muros de acero corten que se hunde en el prado del Museo del Terremoto de Wenchuan

Las grietas pasan a ser caminos para el visitante, impactado por unos muros de acero Corten que se inclinan de forma amenazadora. Su característico tono rojizo anaranjado contrasta vivamente con el verdor de las praderas artificiales y el bosque.

Calle entre fachadas de acero corten con árboles jóvenes que mira al valle, Museo del Terremoto de Wenchuan

Sala interior del Museo de Wenchuan con muros de piedra gris y ventanal de lamas verticales

Secciones del Museo del Terremoto de Wenchuan que muestran el edificio encajado en la ladera

Plano de organización general del Museo del Terremoto de Wenchuan con los ejes en rojo