Saltar al contenido
|
27 de agosto de 2012
|
Eva Espada Rebollo

Casa Itzimná, México

Con una extensión de 500m2 en una sola planta, esta vivienda unifamiliar emplazada en una parcela de 2000 m2, lleva la firma de del estudio Reyes Ríos + Larraín Arquitectos y se ubica en un antiguo barrio colindante con el centro histórico de Mérida, Yucatán (México).

Casa Itzimná en Mérida al anochecer, pabellón acristalado iluminado bajo cubierta plana entre árboles y césped

Esquina acristalada de la Casa Itzimná con salón amueblado sobre tarima brillante y vegetación exuberante alrededor

Según indican sus creadores, dos directrices marcan el diseño de esta construcción, el realizar una vivienda térmica, transparente y ligera que favoreciese las vistas a la parcela y el planteamiento de un sistema constructivo que minimizase la intervención de albañiles y favoreciese la construcción prefabricada.

Pasillo de madera de la Casa Itzimná junto a un ventanal al césped, con chimenea revestida de madera y butaca

Esquina de vidrio sin montante de la Casa Itzimná con tarima de madera y un patio de palmeras y helechos

Una amplia caja de vidrio permite una luminosidad extrema taimada a través de bambú de la región colocado en paneles corredizos-pivotantes enmarcados en perfiles metálicos.

Celosía corredera de bambú de la Casa Itzimná entreabierta sobre una terraza de madera con silla roja y jardín©Ignacio RiveroTerraza cubierta de la Casa Itzimná con tarima de madera, mesa redonda y sillas de colores abierta al jardín

Independiente al volumen principal de la casa, el proyecto se completa con un «Pabellón de invitados», construcción de un nivel de 48m2, un diseño de vivienda mínima con alta eficiencia energética. Este pabellón dispone de terraza, zona de estar y comedor, cocina y baño.

Piscina rectangular de la Casa Itzimná frente a un pabellón blanco con pérgola de bambú entre árboles© Tim Street PorterEstudio de la Casa Itzimná con mesa de madera y estanterías oscuras, abierto a una terraza junto al jardín

Como dato interesante respecto el sistema constructivo implementado, además de presentar unos costes accesibles,  está el que permite unir el hormigón celular al revestimiento de estuco gracias a la resina del árbol de Chukum, una técnica ancestral redescubierta y reinventada por el arquitecto Salvador Reyes Ríos en el año 1996 y que se ha convertido desde entonces en un legado para la arquitectura contemporánea de Yucatán.

Galería de la Casa Itzimná con suelo de madera, carpintería negra y celosía de bambú que filtra la luz del jardín tropical

Todas las fotografías (salvo las dos indicadas al pie) ©Pim Schalkwijk (@pimfotografo)