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19 de septiembre de 2017
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Paula Cárdenas Giménez

Ático en Rosales, su interiorismo al detalle en la revista Living

Hay casas que se resisten a la escuadra. Esta, en el barrio de Rosales, en el centro de Madrid, dobla una esquina: su planta se quiebra en un ángulo, en una ochava, y se asoma a una terraza amplia cuya fachada no se podía tocar. Lo que para otros habría sido un problema de distribución fue para ÁBATON el punto de partida del proyecto: hacer del codo de la casa su centro.

En septiembre de 2017 la revista argentina Living publicó la reforma en un reportaje de doce páginas titulado «Gran angular», con texto de Bárbara Orlando y fotografías de Belén Imaz. El subtítulo lo resumía con exactitud: ingenio puesto a jugar para llevar funcionalidad y carácter propio a cada esquina.

Portada de la revista Living con el titular Colores frescos, número que publica el Ático en Rosales de ÁBATON

La esquina como hogar

El encargo pedía tres cosas que conviven mal en pocos metros: una zona de estar generosa para recibir, una cocina que pudiera quedar abierta u oculta y un exterior que se viviera de verdad. La respuesta empezó por derribar los tabiques que compartimentaban la casa en exceso y por invertir su lógica, como recoge la ficha de la Reforma integral en Rosales: las zonas comunes pasan a ser protagonistas y se vuelcan hacia la terraza, mientras la antigua entrada de servicio se cancela para alojar a los invitados.

En el ángulo quedó el fuego. «Usamos la ochava a nuestro favor, colocando allí la chimenea. La esquina se convirtió en el centro del salón y también funciona como bisagra con el comedor», explicaba a la revista la arquitecta Camino Alonso, del estudio. Un banco corrido de obra prolonga el hogar y guarda la leña; encima, un gran lienzo de paisaje con una nube oscura parece repetir el humo que la chimenea promete.

Apertura del reportaje Gran angular de Living con el salón del Ático en Rosales y su butaca roja junto a la chimenea

Alrededor, dos sofás de tres plazas dibujan un triángulo con el fuego. Entre ellos, tres pufs de papel de Molo hacen de mesas bajas; junto a la ventana, un sillón danés rojo de los años cincuenta y una lámpara de pie de Miguel Milá para Santa & Cole. Sobre la repisa, jarrones blancos de vidrio y una escultura de madera de origen asiático, piezas de BATAVIA, que firmó el interiorismo.

Madera, pan y terraza

El comedor se ordena en torno a una mesa de tablones rústicos de teca sobre base metálica, acompañada por sillas CH24 de Hans J. Wegner y por las grandes campanas negras de Tom Dixon. Detrás, un aparador de varas de haya y una lámpara de papel de Molo. La madera natural del suelo recorre toda la casa, incluso los baños, para que la superficie se lea como un solo plano continuo.

Doble página de Living con el comedor del Ático en Rosales, mesa de madera maciza y lámpara cónica negra
Doble página de Living con la mesa de comedor de madera y la cocina blanca del Ático en Rosales de ÁBATON

La cocina, blanca y precisa, se comunica con el comedor y sale directamente a la terraza, donde espera un huerto vertical de aromáticas. Muebles lisos de tiradores finos, electrodomésticos de acero empotrados y una isla de Corian bastan para que una casa pensada para recibir tenga también su obrador: a uno de sus dueños le gusta hacer su propio pan.

Dormir junto al agua

En la otra ala, un pasillo mínimo reparte la suite, el baño de invitados y la habitación de visitas. En la suite, el baño deja de ser un cuarto cerrado: un vidrio separa la ducha y la bañera, con suelo de tarima; al otro lado, un lavabo de piedra natural sobre una encimera de vidrio y, a continuación, una mesa de madera con un taburete de tres patas traído de China. Por encima corre una estantería escultórica de hierro diseñada por el estudio. Al fundir baño y dormitorio en un mismo ambiente, explicaba el reportaje, la estancia gana amplitud y aprovecha mejor la luz natural. El cabecero de la cama es, por detrás, un mueble con cajones.

Doble página de Living con el dormitorio y el despacho de baldas negras del Ático en Rosales

Fuera, la terraza se escalonó en niveles y se plantó con arbustos y especies de flor escogidas según la orientación y las vistas. En la zona más amplia, un salón al aire libre de teca; junto a ella, una fuente cuyo rumor amortigua el ruido de la ciudad. Es, quizá, el gesto más delicado del proyecto: oponer al tráfico el sonido del agua.

Doble página de Living con la terraza de tarima de madera y butacas del Ático en Rosales, en el centro de Madrid

Una puerta que es biblioteca

El cuarto de visitas planteaba un problema pequeño y revelador: dos puertas seguidas lo habrían convertido en un pasillo. El estudio transformó una de ellas en una entrada-pasadizo que es también biblioteca. El mueble, diseñado por ÁBATON, esconde una cama abatible: cuando llegan invitados, se levanta el escritorio y baja la cama. Bajo la ventana, una mesa de trabajo plegable y una silla Wishbone. Ese mismo año, Living ya había recorrido otra obra del estudio: la casa de La Moraleja amueblada por BATAVIA.

Doble página de Living con el plano de planta y la librería con cama abatible del Ático en Rosales

Ficha

  • Proyecto: Reforma integral en Rosales, Madrid
  • Superficie: 180 m²
  • Arquitectura: ÁBATON
  • Interiorismo y mobiliario: BATAVIA
  • Publicación: «Gran angular», revista Living (Argentina), n.º 113, septiembre de 2017
  • Texto: Bárbara Orlando
  • Fotografía: Belén Imaz