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19 de noviembre de 2021
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Javier de Montero Fontan

Una ciudad en un edificio o un edificio en una ciudad

Valverde de Campos tiene poco más de cien habitantes y se asienta en los Montes Torozos, en la Tierra de Campos vallisoletana. Su Ayuntamiento decidió invertir los excedentes de los parques eólicos, ese rendimiento que el viento de la meseta deja en las arcas municipales, en un solo edificio que reuniera casi todo lo que un pueblo necesita para no vaciarse: Casa Consistorial, teleclub con cafetería, centro médico y centro de atención a los mayores.

El encargo recayó en Óscar Miguel Ares, al frente de Contextos de Arquitectura y Urbanismo. Proyectado en 2020 y construido entre 2022 y 2023 en la Plaza Mayor, el edificio sustituye a la antigua casa consistorial, que carecía de accesos adaptados, y obtuvo el Premio Arquitectura Castilla y León en su edición 2022-2023. Su lema procede de Aldo van Eyck: una ciudad en un edificio o un edificio en una ciudad.

Una ciudad en un edificio o un edificio en una ciudad
Casa Consistorial de Valverde de Campos con volumen de piedra y hormigón claro sobre un patio de césped
Fachada del patio de la Casa Consistorial de Valverde de Campos con zócalo de piedra y cristalera corredera
Torre del reloj de piedra y revoco blanco junto a las casas tradicionales de Valverde de Campos
Acceso de la Casa Consistorial de Valverde de Campos entre dos hojas de madera, con muro de piedra y ventana alta

Una calle con soportales

El edificio se piensa como una calle porticada, una de las figuras más reconocibles de los pueblos castellanos. Con ella resuelve un problema urbano que el pueblo arrastraba: une, en la parte alta, un espacio en fondo de saco con la plaza mayor, en la parte baja. Lo que antes era un final de calle se convierte en paso, y la casa del pueblo deja de ser un lugar al que se va para convertirse en un lugar por el que se pasa. La solución es nueva, pero sus vecinos la reconocen al primer vistazo.

Escalera de barandilla metálica junto al muro de piedra en la Casa Consistorial de Valverde de Campos
Escalera de hormigón con peldaños en voladizo junto a un muro de mampostería en la Casa Consistorial de Valverde de Campos
Puerta de roble con tirador largo y cerramiento de vidrio en la Casa Consistorial de Valverde de Campos
Planta superior de la Casa Consistorial de Valverde de Campos con barandilla metálica y sala de madera al fondo
Vestíbulo superior con forjado de hormigón visto, escalera y barandilla de varillas en la Casa Consistorial de Valverde
Vista cenital del vacío de la escalera con pilar de hormigón y barandilla de varillas en la Casa Consistorial de Valverde

En unos trescientos metros cuadrados cubiertos, el recorrido interior se ordena como un pueblo en miniatura: calles cubiertas, otras porticadas y una pequeña plaza intermedia a la que se abren las puertas de los distintos usos. Las escaleras de peldaños volados junto al muro de mampostería y las pasarelas de barandilla de varillas sobre el vacío convierten la circulación en un paseo de miradas cruzadas, de un nivel a otro, de la piedra a la madera. Los servicios principales quedan en planta baja, y un ascensor resuelve por fin la accesibilidad que el viejo edificio no tenía.

Pasarela con barandilla de varillas sobre el vacío de la escalera en la Casa Consistorial de Valverde de Campos
Escalera con barandilla metálica hacia una sala revestida de madera en la Casa Consistorial de Valverde de Campos
Sala acristalada con muro de piedra y paneles de madera de roble en la Casa Consistorial de Valverde de Campos
Escalera blanca de hormigón con barandilla de latón junto a un patio en la Casa Consistorial de Valverde de Campos
Sala multiusos de la Casa Consistorial de Valverde de Campos vista a través de una puerta de madera con barra de bar

La piel de la zona

La piedra caliza de los alrededores es la protagonista. Es la misma que el pueblo ha labrado durante generaciones y que aparece en sus fuentes, en la iglesia y en las casonas; aquí se convierte en la piel tectónica del edificio, la que lo emparenta con las construcciones vecinas como una señal de pertenencia. Se escogió en el entorno, con un criterio de economía de proximidad, y en su mayor parte procede de edificios demolidos de la comarca: materia que vuelve al mismo paisaje del que salió.

La madera y el hormigón lavado hacen de contrapunto. El roble, finamente despiezado en puertas, paneles y armarios, templa las salas; el hormigón visto de los techos, de planos quebrados, recoge la luz de los ventanales que miran al pueblo. Tradición y modernidad no se confunden: se tocan, cada una con su textura, sin que el edificio renuncie a su acento local.

Sala de reuniones de la Casa Consistorial de Valverde de Campos con sillas de madera bajo un techo de hormigón
Sala con sillas de madera, ventanal al pueblo y techo de hormigón facetado en la Casa Consistorial de Valverde de Campos
Pasillo revestido de madera con marco de roble bajo un techo de hormigón en la Casa Consistorial de Valverde de Campos
Sala vacía de armarios de madera y techo de hormigón visto en la Casa Consistorial de Valverde de Campos
Sala con puertas de madera abiertas hacia el muro de piedra y la barandilla en la Casa Consistorial de Valverde de Campos

Soportes para la esperanza

En una de las zonas menos pobladas de España, un edificio así no es un equipamiento más. Su autor lo plantea como un impulso contra la despoblación, pensado menos para atraer nuevos vecinos que para retener a los que ya están: servicios de calidad allí donde la ciudad queda lejos. Ares habla de estas arquitecturas como soportes para la esperanza en pueblos donde todo puede pasar. El edificio renuncia así a su condición de objeto y se ofrece como hábitat comunitario.

Secciones transversales y longitudinal de la Casa Consistorial de Valverde de Campos con sus cubiertas quebradas
Plano de la planta primera de la Casa Consistorial de Valverde de Campos con la sala de reuniones entre las calles
Plano de la planta baja de la Casa Consistorial de Valverde de Campos con el patio y la plaza
Esquema conceptual de calles, plazas y jardines que enlazan la Casa Consistorial de Valverde de Campos con el pueblo
Alzados y secciones de la Casa Consistorial de Valverde de Campos con su perfil sobre las casas del pueblo
Axonometría de los recorridos urbanos y el edificio de la Casa Consistorial de Valverde de Campos

Los planos lo confirman: las secciones de cubiertas quebradas que dialogan con el perfil de las casas, el esquema de calles, plazas y jardines que cose el edificio al pueblo, la axonometría de recorridos que lo atraviesan. No es un volumen posado en la plaza, sino un fragmento de trama urbana. Otras obras del Journal comparten esa conciencia del lugar, como la Casa 1627: una restauración con historia, que respeta el pasado arquitectónico y consigue potenciarlo, o la escuela rural brasileña elegida mejor edificio nuevo del mundo, otra arquitectura pública que hace comunidad lejos de las ciudades.

Ficha

  • Obra: Casa Consistorial de Valverde de Campos (Valladolid)
  • Arquitectura: Óscar Miguel Ares, Contextos de Arquitectura y Urbanismo
  • Promotor: Ayuntamiento de Valverde de Campos
  • Proyecto: 2020; obra: 2022-2023
  • Superficie: unos 300 m² cubiertos
  • Dirección de ejecución: Javier Palomero Alonso
  • Fotografía: Gabriel Gallegos Alonso