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22 de julio de 2022
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Guillermo Santos García

Garaitia Etxea: restauración rural con carácter

En Baranbio, Bizkaia, Garmendia Cordero arquitectos y el fotógrafo Pedro Pegenaute han participado en la creación de Garaitia Etxea, una restauración rural que fluye naturalmente desde la materia y la memoria del lugar. La redefinición de esta casa de piedra marca un equilibrio entre conservación y renovación —y se convierte en un ejercicio sensible pero técnico de transformación.

Garaitia Etxea, caserío de piedra con balcón de madera, entre pinos y pasto, restaurado por Garmendia Cordero

Integrar sin borrar: respetar la arquitectura original

El proyecto parte de una estructura tradicional, con muros de mampostería original y una cubierta de madera sólida. En lugar de enmascarar el pasado, los arquitectos lo han hecho visible: los muros recuperan su textura y aspereza, mientras se limpia la estructura superior para dejar al descubierto la carpintería de vigas y pilares. Esa honestidad constructiva anima el espacio interior, donde el vestigio se convierte en belleza.

Muro de mampostería de piedra con una ventana enmarcada en acero corten en Garaitia Etxea

Vigas de madera de la cubierta de Garaitia Etxea vistas desde la pasarela metálica de rejilla

Pilares de madera rústica y estructura metálica con suelo de rejilla en el interior de Garaitia Etxea

Doble altura de Garaitia Etxea con vigas de madera antiguas, pasarela metálica y barandilla blanca

La distribución se organiza en dos niveles conectados por una escalera de diseño contemporáneo de metal blanco, ligera y discreta. Abajo, los usos comunes—salón, comedor y cocina—se desarrollan en un espacio fluido, provocando una interacción dinámica entre niveles. Arriba, las habitaciones descansan entre madera y piedra, conformando un entorno íntimo y cálido.

El gesto más interesante se encuentra en el hueco central: una doble altura liberada que recupera el espacio original, liberando el techo en la planta baja y abriendo visualmente hacia las vigas principales. Ese vacío actúa como articulador, como un pulmón constructivo capaz de ventilar, iluminar y unir. Además, otorga una escala diversa: bajo, acogedora en la zona social; amplia y reflexiva en la planta alta.

Escalera de obra y muros de piedra vistos en el interior de Garaitia Etxea, con barandilla blanca en lo alto

Salón de Garaitia Etxea con pilar de madera, chimenea negra y panel rojo junto a un baño con azulejo verde

Comedor de Garaitia Etxea con mesa oscura, alfombra y estructura de madera original bajo la cubierta

Interior de Garaitia Etxea con suelo de roble, chimenea metálica y la estructura antigua de madera a la vista

Dormitorio bajo la cubierta de madera de Garaitia Etxea, con panel rojo, cortinas y vigas antiguas a la vista

Materialidad honesta y serena

La materialidad juega un papel esencial. La piedra se cierra con carpinterías de madera clara, que contrastan con la rudeza pétrea, creando una paleta equilibrada. El interior se muestra sereno: paramentos pintados de blanco, suelos de madera y la lucidez visual de una arquitectura sin recursos retóricos. Las vigas vistas y los fragmentos estructurales se integran con naturalidad, evitando cualquier sentido de teatralidad.

Pasarela metálica de rejilla entre las vigas de madera y los muros de piedra de Garaitia Etxea

Doble altura de Garaitia Etxea con cercha de madera, chimenea negra y barandillas metálicas sobre las vigas

Troncos de madera sin escuadrar y suelo de rejilla metálica en la restauración de Garaitia Etxea

Muro de mampostería y vigas de madera vistas desde la pasarela de rejilla en Garaitia Etxea

Salón de Garaitia Etxea con gran pilar de madera, estufa de leña y suelo de hormigón pulido

Restauración sostenible como estrategia consciente

Aunque el proyecto no divulga valores explícitos de sostenibilidad, su lógica constructiva respondiendo al lugar, la reutilización de la estructura existente y el gesto de mínima intervención son coherentes con la idea de una arquitectura responsable, una idea que podríamos conceptualizar como restauración sostenible. En ella, no se trata de imposiciones formales, sino de ajustar, reforzar, mejorar lo que ya existe. Sin desperdicios, sin gestos vacíos.

Entrada de Garaitia Etxea con escalera blanca en voladizo, muro de piedra y puerta oscura

Escalera blanca junto a un muro de piedra y un salón con sofás, bajo las vigas de Garaitia Etxea

Pilar de madera de gran escuadría en el salón de Garaitia Etxea, con escalera blanca al fondo

Planta baja de Garaitia Etxea con vigas de madera, cocina de azul oscuro y gran ventana a la derecha

Una arquitectura que escucha

Garaitia Etxea demuestra que rehacer puede ser un acto poético, siempre que se acompañe de rigor y conocimiento técnico. Es una lección para la arquitectura actual, donde la intervención más valiosa no siempre exige novedad, sino sensibilidad hacia lo que ya está. Ése es el desafío —y, a veces, el privilegio— de restaurar con seriedad.

Descubre más proyectos rurales: Un Refugio Natural. Portal de Garaitia Etxea enmarcado con chapa metálica perforada, que deja ver el pilar de madera

Garaitia Etxea al amanecer, con balcones de madera sobre el muro de piedra y un cobertizo anejo entre pinos

Fachada de piedra de Garaitia Etxea con balcón de madera, ventanas pequeñas y puerta metálica oscura

Patio de Garaitia Etxea entre el muro de piedra y el anexo de teja, con mesa y lavadero de piedra