Las claves de una casa contemporánea en Telva
«Luz: a partir de ella gravita esta vivienda en Madrid». Así abría Telva, en su sección de decoración, el reportaje «Las claves de una casa contemporánea». Tres ideas sostenían el texto: un jardín que se cuela por las ventanas, unas puertas que desaparecen para fundir interior y exterior en un todo continuo y unos elementos de arquitectura, como la escalera, que funcionan como esculturas.
La casa es Casa L, la reforma integral con la que ÁBATON transformó una vivienda de los años sesenta a las afueras de Madrid, con interiorismo de BATAVIA. Las fotografías son de Carlos Muntadas Prim.

Que el jardín entre
La casa original tenía a su favor un jardín espléndido y en su contra un interior compacto, cerrado sobre sí mismo. Los propietarios no querían una casa nueva, sino un hogar: un lugar que pareciera haber estado ahí siempre. El estudio decidió partir de esa base sólida y abrirla. No se trataba de que la casa mirara al jardín, sino de que el jardín se adentrara en ella. Se abrieron huecos estratégicos, como cortes en un muro antiguo, para que la vegetación y la luz ocuparan las estancias.
La doble página de Telva lo deja ver desde el umbral: dos grandes paneles de roble bajo un techo blanco, peldaños de piedra entre plantas, una vasija de cerámica verdosa y, al fondo, a través de la casa, otra vez el verde. Uno entra y ya está saliendo.
La escalera como escultura
En Casa L la escalera principal se pensó como parte del exterior, para que la transición entre casa y naturaleza fuera fluida. Peldaños de hormigón, una barandilla ligera y, a sus pies, una tarima de roble sobre la que descansa una escultura de madera que, según Telva, llegó de BATAVIA; cerca, un banco de House of Finn Juhl. Es el lugar donde la arquitectura y el objeto se confunden: la escalera se mira como se mira una pieza.
El porche longitudinal hace algo parecido con la cocina. En lugar de quedar confinada en el interior, se extiende hacia fuera y forma parte del porche, bajo una losa que da sombra a sillas, sofá y mesa de BATAVIA, sobre una alfombra de Brita Sweden. La cocina de Casa L, con mobiliario diseñado a medida por el estudio, se ordena en torno a una isla central y se encadena sin interrupciones con el comedor, que abre otro frente al paisaje.
Piezas con nombre propio
Telva cerraba con una pista de las piezas, casi todas llegadas a través de BATAVIA. En el salón, un sofá de Living Divani, una lámpara de Louis Poulsen y una fotografía de Amparo Garrido La luz entra de lado y recorre el pilar de acero que sostiene el salón. En el dormitorio, una lámpara de Northern Lighting, mesillas y secreter de BATAVIA y una chaise longue de Knoll. El comedor de diario reúne una lámpara de Louis Poulsen, una mesa de Knoll y sillas de Carl Hansen, y en la cocina los taburetes son también de Carl Hansen.
Es un catálogo de clásicos del diseño escandinavo y de mediados del siglo XX que no se impone a la casa: acompaña a los ventanales. Ya en 2017 la revista AD había publicado la misma vivienda en un reportaje que el Journal recogió como Casa L en la revista AD; Telva volvía a ella para leer sus claves.
Fuera, el jardín sigue la misma idea con plantas: salvias, gauras, verbenas y gramíneas de poca sed que abrazan las terrazas y se reflejan en los ventanales. La vegetación no rodea la casa, la toca.
Ficha
- Proyecto: Casa L, reforma integral de una vivienda de los años sesenta. Madrid.
- Proyecto de interiorismo: BATAVIA.
- Proyecto de arquitectura: ÁBATON.
- Publicación: «Las claves de una casa contemporánea», Telva.
- Fotografía: Carlos Muntadas Prim.