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21 de febrero de 2016
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Pedro Ferrer

Raamwerk y Van Gelder unen fuerzas para diseñar una casa taller racionalista

El edificio que analizamos hoy surge de una colaboración entre las firmas belgas de arquitectura Raamwerk y Van Gelder Tilleman. Se trata de una casa taller para un escultor ubicada en la localidad flamenca de Mariakerke, integrada en la periferia de Gante.

Estudio del escultor con vigas de madera, ventanales y mesa de trabajo en la casa taller de Raamwerk y Van Gelder

El mayor desafío del proyecto fue unir de forma armoniosa espacios con diferentes necesidades (la vivienda particular y el estudio) dentro de un solar que daba a dos calles, pero que presentaba una superficie limitada. Una vez tomada la decisión de separarlos en dos construcciones diferentes, se creó un área exterior cerrada que hace las veces de jardín y de zona al aire libre para trabajar las esculturas en piedra.

Volumen de ladrillo del taller entre árboles y césped en la casa taller de Raamwerk y Van Gelder Tilleman, Gante

Su posición desplazada en la parcela aporta la privacidad adecuada, al tiempo que abre unas interesantes vistas panorámicas a los alrededores. Ambos bloques tienen sus propias proporciones aunque comparten el mismo lenguaje arquitectónico en cuanto al empleo de materiales: los muros de mampostería soportan vigas de hormigón, y estas, a su vez, sostienen vigas de madera.

Fachada de ladrillo de la casa taller de Raamwerk y Van Gelder Tilleman desde la calle de Mariakerke

Patio con plantas entre los dos volúmenes de ladrillo de la casa taller de Mariakerke, en Gante

El ritmo de la fachada viene así marcado por esas vigas superiores que definen un friso contemporáneo por donde penetra abundante la luz natural. Los extremos visibles de las vigas de hormigón adornan el exterior, al igual que las paredes de ladrillo. En este caso, se recuperaron los de una antigua fábrica del vecindario, lo que aporta un matiz especial a la fachada. Además, se pidió a los albañiles que dejaran sobresalir el mortero entre los ladrillos, evitando usar la paleta para retirar el exceso. De esta forma se lograron unos muros con fuerte personalidad en todo el perímetro.

Taller de escultura con forjado de vigas de madera y suelo de hormigón en la casa de Raamwerk, Gante

Interior del estudio con techo de vigas de madera y muro blanco central en la casa taller de Mariakerke

Respecto al interior, tanto en el estudio como en la vivienda todas las habitaciones se disponen en torno a un eje central. Esta medida permite aprovechar al máximo el espacio útil al eliminar los pasillos. Se procuró así mismo dar una identidad propia a cada estancia jugando con las vistas, la iluminación y los cambios de dimensiones.

Hueco de escalera de madera con paredes blancas y lámpara colgante en la casa taller de Raamwerk, Gante

Los generosos acristalamientos en todos los niveles crean también un ambiente cálido en el que predominan los tonos claros –hormigón pulido y tabiques enlucidos con una mezcla de arena fina, cal y polvo de mármol–, combinados con diferentes maderas.

Ventanal de carpintería de madera oscura en el muro de ladrillo de la casa de Raamwerk y Van Gelder Tilleman

Camino de acceso entre muros de ladrillo hacia el taller de la casa de Raamwerk, rodeado de vegetación