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Piscina con borde claro junto a césped y masas de penstemon y gramíneas en el paisajismo del Proyecto AF

Paisajismo Jalata

  • Paisajismo: ÁBATON

Jalata es un jardín de urbanización, con lo que eso implica: una parcela acotada por una valla de listones oscuros, vecinos cerca y una piscina que quiere intimidad sin levantar muros. Nuestra respuesta fue plantar. Donde otros habrían puesto un seto, aquí hay una franja densa de vivaces y gramíneas que en verano crece hasta tapar la valla y que, al mismo tiempo, deja pasar el aire y la luz.

El trazado es sencillo, de líneas rectas: la piscina alargada con borde de piedra clara, una pradera de césped para tumbarse y jugar, y unos caminos de corteza triturada que recorren el perímetro por dentro de la plantación, como un pasillo entre flores. Un tramo de losas de piedra entre lavandas y unos escalones salvan el pequeño desnivel.

Sobre esa estructura, la plantación es generosa y mezclada. Verónicas y salvias, verbenas que flotan a media altura, valeriana roja y blanca, lavanda, y las espigas de pennisetum y otras gramíneas que dan movimiento al conjunto con la brisa de la tarde. Las floraciones se encadenan desde la primavera hasta bien entrado el otoño, de modo que siempre hay algo abierto. Son especies de poca sed y poco cuidado; las elegimos para que el jardín envejezca bien sin alguien detrás cada semana.

El resultado funciona a dos escalas. Desde el agua, la vegetación es un borde alto que recoge el espacio y filtra las vistas de las casas de alrededor. Desde el césped, es un cuadro que cambia de color cada mes. Y entre ambos, el camino de corteza para acercarse a mirar lo que ha florecido esta semana.

Un jardín con piscina no tiene por qué ser césped y seto. Aquí es pradera, y la piscina está dentro.