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2 de mayo de 2020
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David Hiniesto

Es Pou. María Castelló en Formentera.

El proyecto se integra en un enclave agrícola del interior de la isla de Formentera, una ubicación singular cuyas preexistencias materiales determinan algunas de las decisiones de la intervención y su inserción en el lugar.

Volumen blanco con un olivo y dos ventanas estrechas en el campo de Es Pou, de Marià Castelló en Formentera

Vista aérea de Es Pou entre campos y muros de piedra seca de Formentera, con el mar al fondo

Destaca el entramado de más de 100 años de antigüedad de muros de piedra seca que organiza los cultivos de la zona en terrazas y bancales. La vivienda se sitúa al oeste de la parcela, orientada a sur y protegida del soleamiento del oeste por una masa de vegetación, liberando así la zona más fértil de la parcela donde continuará la actividad agrícola del lugar.

Fachada blanca de Es Pou entre olivos, con porche y tumbonas, en Formentera

La edificación, de geometría rectilínea y materialidad cerámica, se fragmenta en tres volúmenes que organizan el programa en tres bandas diferenciadas. Esta división reduce también la escala visual de la propuesta y la asemeja al tamaño de las casetas de labor típicas de la zona.

Tres volúmenes blancos de Es Pou de Marià Castelló, con una celosía cerámica entre ellos

Los tres cubos blancos de Es Pou alineados bajo un olivo en un campo de Formentera

De sur a norte, el primer volumen lo compone un porche abierto y cubierto, que protege del soleamiento y se convierte en una verdadera habitación exterior. El segundo contiene el programa más público de la vivienda, sala, comedor y cocina, en un único espacio; en el tercero se articulan dos dormitorios, que ocupan la parte más privada.

Porche de techo de madera entre muros blancos con carpintería lacada y suelo cerámico en Es Pou

Cocina y comedor con techo de vigas y revoltón de cerámica, suelo de baldosa y armarios de pino en Es Pou

Dormitorio blanco con cabecero de azulejo terracota y techo de madera en Es Pou, Formentera

Entre los volúmenes, y separándolos físicamente, se insertan franjas transversales a modo de filtro, que aportan ventilación e iluminación naturales por medio de patios de luz y retranqueos en fachada, además de alojar espacios servidores (almacenaje, baños) y servir de conexión y paso entre los distintos volúmenes.

Celosía de piezas cerámicas en un muro blanco entre ramas de olivo en Es Pou

Bóvedas de cerámica sobre una estantería de obra y pino con pasillo al fondo en Es Pou

Baño de azulejos verdes y lavabo con marcos de madera de pino que dan a un patio en Es Pou

Es precisamente el juego visual y de contraste entre los volúmenes y las franjas de servicio, entre las zonas vivenciales y los espacios de servicio, lo más acertado de esta intervención en que se percibe un bella armonía espacial y material.

Salón con chimenea sobre muro exento, butacas de enea y techo de vigas y cerámica en Es Pou

Porche con lucernario circular y sillas plegables sobre suelo de baldosa, en Es Pou de Formentera

Frente al porche sur de la vivienda se ubica un aljibe descubierto, a modo de alberca, que consigue que la casa sea autosuficiente en términos de abastecimiento de agua y que con su zona solada alrededor ofrece otra magnifica zona de estar exterior para los días invernales.

Vista cenital de dos volúmenes de Es Pou con cubierta plana y una sombra azul sobre el terreno

Techo y pavimentos se resuelven mediante bovedillas cerámicas y baldosas de terracota prensada. La cerámica se emplea también en celosías y elementos de fachada, como cabecero de cama en dormitorio principal y como grava en cubierta.

Pasillo de Es Pou con celosía cerámica, carpintería de madera y vistas al campo al fondo

Cabecero de baldosas terracota con aplique y una silla con cesto junto a la cama en Es Pou