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10 de diciembre de 2017
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Pedro Ferrer

CASA PALERM, una inmersión total en el campo mallorquín.

Cuando el paisaje es el dueño absoluto de un programa arquitectónico, surgen propuestas audaces como la Casa Palerm,  del Estudio OHLAB. Ubicada en Lloret de Vistalegre, en plena zona rural del centro de Mallorca, la propia naturaleza inunda cada rincón de la vivienda.

Casa Palerm de OHLAB en Mallorca, salón abierto al campo bajo una pérgola de cañizo con grandes ventanales

Con un diseño alargado perpendicular a la ladera donde se asienta, todas sus habitaciones disfrutan de vistas a la sierra de Tramontana. Sin duda, lo más espectacular es el gran hueco central que conforma el salón comedor, que se prolonga a cada lado gracias a una lengua de hormigón para crear dos terrazas. Una enorme pérgola de cañizo conecta en altura ambos lados, filtra la luz y protege las áreas exteriores del sol. Además, unas ventanas correderas de suelo a techo permiten abrir o cerrar el salón a voluntad.

Terraza de la Casa Palerm con butaca y reposapiés junto a la piscina, bajo cañizo y con el sol poniéndose

Salón de la Casa Palerm con sofá de rayas blancas y negras, butacas de cuerda y vistas al campo

Salón de la Casa Palerm con chimenea, sofá de rayas y dos jarrones de cerámica sobre una mesa de madera

La terraza sur acaba en un banco corrido de marés, la piedra arenisca autóctona de las islas. Desde allí se observa como en una proyección el paisaje netamente mediterráneo; no en vano la proporción del gran hueco se inspira en el viejo formato 2,66:1 del Cinemascope.

Dos butacas de madera bajo la pérgola de cañizo de la Casa Palerm, mirando a la llanura con árboles

Comedor de la Casa Palerm con mesa de madera, lámpara blanca y sofá de rayas abierto al paisaje

En el lado norte, la terraza funciona como podio, ocultando el aljibe que recoge el agua de lluvia y la aprovecha para el riego. Paralela a ella, aunque a menor nivel, se sitúa la piscina, donde la lámina de agua marca un límite brillante frente a la extensión de cultivos.

Casa Palerm de OHLAB al amanecer, con porche de cañizo y piscina alargada frente al campo mallorquín

Piscina de la Casa Palerm con dos tumbonas de lona y gramíneas, frente a un paisaje de olivos y campos secos

El bajo presupuesto incentivó el uso de soluciones naturales para lograr la eficiencia energética. Así pues, la fuerza del sol se atenúa mediante el trenzado de cañas, las persianas mallorquinas y una buena distribución de árboles. En cuanto a la regulación térmica, al tener todas las habitaciones una orientación norte-sur se garantiza la ventilación cruzada y la renovación del aire. Así mismo, las generosas aberturas a ambos lados de la vivienda aseguran un estupendo aporte diario de luz, lo que contribuye a reducir el consumo eléctrico.

Casa Palerm de OHLAB: puerta abierta con contraventanas azules que deja ver un dormitorio y el campo mallorquín

 

Dormitorio de la Casa Palerm visto tras una contraventana verde, con cama blanca, lámpara colgante y taburete

Cocina de la Casa Palerm con isla de madera clara, techo de vigas y cañizo, y campana colgante de acero

Por otra parte, la Casa Palerm se beneficia de la estética tradicional balear, al incorporar elementos y materiales típicos, como las tejas cerámicas, el enfoscado rústico de mortero de cal, la ya mencionada piedra de marés o el cañizo. Soluciones simples para una inmersión cómoda y panorámica en el entorno rural mallorquín.

Porche de la Casa Palerm abierto al paisaje rural, con mecedora de rayas, butacas y una persona al fondo

Baño de la Casa Palerm con azulejo blanco, lavabos de piedra, bañera, banco de madera y ventana al campo

Esquema del formato cinemascope 2,4:1 aplicado al volumen alargado de la Casa Palerm para enmarcar el paisaje

Secciones de la Casa Palerm con la incidencia del sol de verano y de invierno y la ventilación cruzada