Saltar al contenido
|
20 de marzo de 2009
|
Eva Espada Rebollo

David Adjaye

Hay arquitectos que buscan el gesto y otros que buscan la materia. David Adjaye pertenece a los segundos: su obra parte de materiales simples y austeros, mostrados en su forma más natural, y confía en que la luz, el peso y la textura digan lo que la ornamentación callaría. Nacido en Dar es Salaam en 1966, hijo de un diplomático ghanés, vivió en Tanzania, Egipto, Yemen y Líbano antes de llegar al Reino Unido con nueve años. Estudió arquitectura en la London South Bank University y, después, en el Royal College of Art de Londres.

En 2000 fundó Adjaye Associates. Sus primeras casas londinenses, como la Dirty House, dieron paso a encargos públicos como las Idea Stores de la capital británica, el Nobel Peace Center de Oslo o el Museo de Arte Contemporáneo de Denver, y más tarde al Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana de Washington, inaugurado en 2016. Recibió el título de sir en 2017 y la Royal Gold Medal del RIBA en 2021. Pero algunas de sus ideas más claras sobre la madera y el espacio cobraron forma en dos piezas efímeras.

Sclera: la madera que mira

En septiembre de 2008, dentro del programa Size + Matter del London Design Festival, Adjaye levantó Sclera en una pequeña plaza del complejo cultural del Southbank, a la vista del London Eye. El encargo, en colaboración con el American Hardwood Export Council (AHEC), tenía un propósito casi pedagógico: acercar a diseñadores y arquitectos una madera americana poco conocida, el tulipwood. Según el propio AHEC, fue la primera vez que esta especie se empleaba de forma estructural.

El nombre lo dice todo: la esclerótica, la capa blanca del ojo. Adjaye tomó como punto de partida ese órgano receptivo que hace posible la visión. Una sucesión de marcos de madera muy apretados formaba a la vez suelo y cubierta y dibujaba en planta un óvalo; el pavimento se elevaba sobre la plaza y se accedía por un umbral circular en uno de sus extremos. Dentro, el techo curvo de piezas suspendidas evocaba la cavidad del ojo, y los muros laterales, más o menos abiertos, dejaban pasar la ciudad. El pabellón permaneció abierto de día y de noche.

Pabellón cilíndrico Sclera de David Adjaye hecho de listones verticales de madera, iluminado en una plaza

Interior del pabellón de David Adjaye con listones de madera colgantes y una persona caminando

Interior del pabellón Sclera de Adjaye con listones de madera colgantes y dos personas dentro

Detalle del ensamblaje de piezas de madera que irradian desde el centro en un pabellón de David Adjaye

El tulipwood no es una madera pensada para la intemperie. Para que resistiera las semanas de exposición, el AHEC trabajó con la firma especializada Osmose, que aplicó un acabado de aceite protector; una solución pensada para la duración de la instalación, no para siempre. Años después, en 2019, un fragmento de Sclera se reconstruyó para la exposición David Adjaye: Making Memory del Design Museum de Londres.

Genesis: un prisma tallado desde dentro

En 2011, Design Miami nombró a Adjaye Diseñador del Año, y él respondió con un pabellón de bienvenida para la entrada de la feria. Genesis es un prisma triangular construido con un solo material: marcos de madera que forman a la vez cubierta, suelo y muros, y que trabajan juntos por compresión. Ningún elemento es solo estructura; todos son también cerramiento.

A ese volumen rotundo Adjaye le restó materia. Un gran ovoide, ligeramente inclinado, se vacía desde el centro y perfora el prisma por varios lados: es entrada, salida y ventana a la vez, y enmarca las vistas del entorno y del cielo. Una segunda sustracción repite la forma distorsionada del ovoide y deja una plataforma a lo largo de los marcos recortados, un banco donde sentarse dentro de la madera. Como los marcos no están del todo fundidos entre sí, la luz se filtra desde el exterior y desde la cubierta, donde una abertura actúa como pozo de luz, y dibuja en el interior una filigrana de sombras.

perforación de la estructura

Listones de madera colgantes del pabellón Genesis de Adjaye vistos desde abajo con palmeras al fondo

vista de la perforación

Personas sentadas en el banco interior del pabellón Genesis de David Adjaye bajo listones de madera

Pabellón de madera Genesis de David Adjaye con un gran hueco circular, frente a la sede de Design Miami

El arquitecto lo definió como una gran pieza de mobiliario arquitectónico: estructura, asiento, ventana y puerta fundidos en un solo objeto. Los dibujos del proyecto muestran bien esa operación, el alzado de listones verticales con su gran hueco ovalado, la sección donde el vacío orgánico se talla en la madera, la figura sentada bajo la abertura.

Alzado del pabellón Genesis de David Adjaye con listones verticales y una gran abertura ovalada

Sección del pabellón Genesis con el hueco orgánico tallado en los listones y una figura sentada

Recreación del pabellón Genesis de Adjaye, un cubo de listones de madera con una gran abertura curva

Boceto del interior del pabellón Genesis de David Adjaye con una figura sentada bajo una abertura ovalada

Lo efímero como ensayo

Sclera y Genesis comparten una misma convicción: que un pabellón temporal puede ser un laboratorio de la materia. En ambos, la madera no reviste nada; es la estructura, el suelo, el techo y el asiento, y la forma nace de vaciarla con precisión. Esa tradición del pabellón como ensayo construido recorre también el Serpentine Pavilion londinense, el pabellón circular de SANAA para el Vitra Campus o los dos pabellones de Carmody Groarke: arquitecturas que duran poco y enseñan mucho.

La descripción de Genesis puede leerse en Dezeen.