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11 de abril de 2020
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Pedro Ferrer

Porteous Studio: de herrería con solera a refugio minimalista en Edimburgo

La joven arquitecta Eilidh Izat y su novio, el chef Jack Arundell, estaban buscando un local para montar un negocio fuera de Edimburgo cuando, de repente, encontraron un lugar bastante peculiar.

Entrada del Porteous Studio en un callejón empedrado de Edimburgo, con puerta azul y ventanal iluminado

Ubicado en pleno casco antiguo de la capital escocesa, se alzaba un edificio en piedra con tres siglos a sus espaldas. La planta baja había servido como herrería y dependencia para caballos y carruajes, pero ahora languidecía como un simple garaje.

Antiguo portón de herrería en un muro de piedra de un callejón del casco histórico de Edimburgo

Los dos vieron enseguida el gran potencial de este espacio en un hermoso entorno de caminos empedrados, o «pends» en escocés. Pasaron meses intentando sacarle el máximo partido hasta convertirlo en un remanso de paz para parejas de turistas cansadas del ajetreo de Old Town o Grassmarket.

Fachada de piedra del Porteous Studio con ventanal y celosía de madera sobre el adoquinado, en Edimburgo

Bautizado como Porteous Studio –en homenaje a la calle de acceso, Porteous Pend–, este tranquilo apartamento incluye una cocina abierta con sala de estar, un dormitorio con cama doble y un baño separado provisto de ducha. Como curiosidad, la cama ocupa un espacio ganado a la casa tras retirar la gruesa pared posterior original, de modo que aún se aprecia en una esquina la escalera que conducía al taller del herrero.

Cocina de roble, celosía de listones y sofá verde en el Porteous Studio de Eilidh Izat, Edimburgo

Dormitorio del Porteous Studio con ropa de cama blanca, muro de cal y vigas pintadas, en Edimburgo

En la reforma se usaron elementos naturales como baldosas de piedra caliza o madera. Se da la circunstancia de que todo el mobiliario se elaboró a partir de un solo roble de la vecina región de East Lothian. El ebanista Namon Gaston, amigo de la pareja, creó así unos muebles a medida funcionales y con el mismo tono y veteado.

Cocina y salón del Porteous Studio con mueble de roble, banco y celosía de madera sobre suelo de baldosa

Cocina de roble con placa de inducción y celosía de madera junto al muro de tono arena en el Porteous Studio

Mesa y banco de roble en un rincón de pared de cal y suelo cerámico en el Porteous Studio de Edimburgo

Detalle de la puerta de roble con tirador fresado en el Porteous Studio de Eilidh Izat, Edimburgo

Estantería de roble sobre la pared de cal junto a la celosía de madera en el Porteous Studio

Otro aspecto muy cuidado fue la iluminación natural, que garantiza la gran zona acristalada de la fachada y la presencia en el área común y el baño de varias ventanas, una de las cuales da a un patio ajardinado. Asimismo, la privacidad queda resuelta mediante una puerta batiente provista de listones en la entrada y su réplica en forma de celosía deslizante en la puerta del dormitorio.

Baño del Porteous Studio con ducha de pared embaldosada, lavabo sobre mueble de roble y suelo gris

Comedor con mesa y bancos de roble, celosía de madera y ventana a la calle en el Porteous Studio

Ventanal del Porteous Studio con celosía de madera cerrada y marco de acero en el muro de piedra de Edimburgo

Puerta pivotante de madera abierta en el ventanal del Porteous Studio, con una bicicleta en la fachada de piedra

Pensando en el bienestar de los huéspedes, la calefacción es de suelo radiante, con paredes enlucidas con arcilla natural que regula la humedad, creando un ambiente muy acogedor. Además, Eilidh y Jack se ocupan de mimarlos con una cesta de exquisiteces locales que incluye, por supuesto, whisky escocés.

 

Plano de planta del Porteous Studio con dormitorio, baño, cocina y salón, en Edimburgo