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14 de mayo de 2026
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Paula Cárdenas Giménez

Villa en High Beach: arquitectura en diálogo con el bosque

  • Arquitecto del proyecto: Farrokh Aman
  • Equipo del proyecto: Stephen Bates, Michael Hughes, Cornelis Knuth, Mark Tuff, Samuel Us
  • Fotografías: Johan Dehlin

Una villa en Epping Forest entre paisaje y estructura

La villa en High Beach en Epping Forest diseñada por Sergison Bates Architects se sitúa en el límite entre arquitectura y paisaje. Construida entre 2020 y 2024, la vivienda se inspira en una cultura agraria que entiende el habitar como una extensión directa del territorio.

Lejos de concebir la casa como un objeto aislado, el proyecto se articula como un sistema de espacios interconectados. La villa en High Beach en Epping Forest no se organiza únicamente a partir de estancias interiores, sino que incorpora habitaciones exteriores que amplían su uso y redefinen su relación con el entorno.

La estructura principal se asienta sobre el terreno mediante una serie de anexos que funcionan como piezas complementarias. Un mirador orientado hacia el bosque, un edificio de acceso vinculado al patio y una terraza acristalada hacia el oeste configuran un conjunto fragmentado pero coherente.

En la villa en High Beach en Epping Forest, estos elementos no son añadidos secundarios. Forman parte de una estrategia que permite diversificar la experiencia del espacio y establecer distintas formas de relación con el paisaje.

La arquitectura se despliega así en una secuencia de situaciones, donde cada volumen responde a una orientación y a un uso específico.

Uno de los aspectos más precisos del proyecto es la relación entre interior y exterior. La distribución interna permite que los espacios se abran directamente hacia el entorno, generando una continuidad fluida.

En la villa en High Beach en Epping Forest, los límites no se definen por muros cerrados, sino por transiciones graduales. La casa funciona como una serie de umbrales donde la vida doméstica se extiende hacia el exterior.

Esta estrategia responde a una forma de habitar que prioriza el contacto con el paisaje, permitiendo que la actividad cotidiana se desarrolle en relación directa con el bosque.

La materialidad y la estructura refuerzan esta idea. La casa se percibe como un volumen sólido, arraigado en el terreno, pero al mismo tiempo capaz de abrirse y adaptarse a su entorno inmediato.

La villa en High Beach en Epping Forest combina robustez constructiva con una organización espacial que favorece la flexibilidad de uso. El resultado es una vivienda que no impone una única forma de habitar, sino que ofrece múltiples posibilidades.

Finalista de los premios RIBA East 2026, el proyecto confirma la capacidad de la arquitectura para operar desde la precisión y la sensibilidad.

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