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24 de marzo de 2013
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Carlos Alonso

Una piscina en mi tejado

Los proyectos residenciales en el campo admiten múltiples diseños, inspirados bien por la naturaleza circundante o bien por el uso específico de cada vivienda. En el ejemplo que presentamos hoy, la orografía y los recuerdos de infancia juegan un papel esencial.

Casa de Carvalho Araújo en Montaria, volumen de hormigón blanco volado sobre una ladera con muros de piedra

La casa se sitúa en un terreno escarpado a las afueras del pequeño pueblo portugués de Montaria, en el municipio de Viana do Castelo. La excelente panorámica sobre las montañas de la Serra d´Arga y el sabor a aldea del entorno fueron claves para el trabajo del estudio de arquitectura luso-brasileño Carvalho Araújo.

Vista aérea de la casa de Carvalho Araújo con la piscina elevada en la cubierta sobre el valle

El cliente deseaba una vivienda compacta, pequeña, con poco mobiliario pero con una piscina. Vista la gran pendiente del terreno y la superficie limitada, la inspiración final llegó de la mano de los antiguos depósitos de agua que todos recordamos en los pueblos de hace décadas. Esas imágenes de granjas y aldeas presididas por enormes tanques que abastecían de agua a casas, abrevaderos, huertos y lavaderos marcaron la pauta a seguir.

Piscina en la cubierta de la casa de Montaria con agua turquesa y vistas a las montañas

El agua como punto de reunión de la comunidad adquirió así un papel protagonista en el diseño, materializado aquí en forma de piscina sobreelevada, desde la que contemplar el paisaje sin interrupciones. Y bajo este volumen protector se situó la vivienda, compuesta de cocina, sala de estar, dormitorio y baño.

Dormitorio de la casa de Montaria abierto a un patio con árbol, cocina blanca y mesa al fondo

Cocina negra lineal con campana de acero y mesa de cristal junto a un patio de hormigón en Montaria

A pesar de ocupar el nivel inferior, un amplio patio asegura una buena iluminación natural de las habitaciones y les proporciona ventilación. Además, la ausencia de paredes interiores aporta una sensación de amplitud muy agradable, dado el limitado espacio del que se disponía para construir.

Patio de hormigón con tumbona y árbol junto al dormitorio acristalado de la casa de Montaria

La marcada inclinación de la pendiente se usó también a favor del proyecto, pues una parte de la casa -la más cercana al dormitorio- está incluida en la ladera. A su vez, el suelo en color gris pálido, los espejos y unos grandes ventanales ayudan a hacer más ligero el espacio.

Salón de la casa de Montaria con dos butacas verde lima, chimenea con leña y armarios blancos

En cuanto al aspecto exterior, la llegada por el camino de acceso nos ofrece la rotundidad visual de la fachada de hormigón. El volumen y las aristas pronunciadas recuerdan de inmediato a los depósitos en que se inspira. Más aún si llegamos a atisbar la línea de agua de la estrecha piscina. En suma, un refugio sólido pegado a la tierra en el que evocar nuestras vivencias.

Casa de Montaria semienterrada entre terrazas de piedra, olivos y montañas del norte de Portugal

Fotografía ©Hugo Carvalho Araújo

Sección de la casa de Montaria con la piscina elevada sobre el tejado y detalle constructivo

Planta baja de la casa de Carvalho Araújo en Montaria, en el norte de Portugal

Planta de cubierta de la casa de Carvalho Araújo en Montaria, rodeada de árboles

 

Visitar otro proyecto de Carvalho Araújo publicado en Despierta&Mira