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10 de agosto de 2018
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Pedro Ferrer

Una casa fragmentada como refugio ideal en el Alentejo

Comporta 10 es uno de los últimos proyectos entregados por el estudio portugués Fragmentos de Arquitectura. La vivienda, ubicada en Grândola, se asienta sobre un terreno rodeado de pinares con una ligera pendiente que favorece la exposición al sol y las vistas al paisaje del sur.

Vista aérea de Comporta 10 de Fragmentos de Arquitectura, volúmenes blancos dispersos entre pinares al atardecer

La casa nace como una suma de volúmenes de una sola planta que combina referencias a los pueblos blancos de esta región del Alentejo –incluida la cercana localidad costera de Comporta– con líneas netamente contemporáneas.

Piscina de Comporta 10 reflejando la pérgola de madera, los muros blancos y los pinos del Alentejo

Hilera de cubos blancos de Comporta 10 con pasarela de madera y vegetación de duna, con una persona caminando

Los pequeños bloques se conectan mediante caminos exteriores y semiabiertos. En cuanto a la disposición, cada uno de estos diez volúmenes se orienta para aprovechar al máximo la luz natural. A su vez, varias pérgolas de madera colocadas en la parte trasera crean diferentes zonas de sombra que, junto a la piscina, ayudan a mitigar el calor veraniego.

Volúmenes blancos de una planta de Comporta 10 entre dunas con matorral y pinos al atardecer

Patio de Comporta 10 bajo pérgola de vigas de madera, con un olivo entre muros blancos y pufs de colores

El núcleo central de Comporta 10 lo forman la cocina, el comedor y el salón, planteados como un único espacio abierto. Los grandes vanos estructurales y las puertas correderas de cristal potencian la sensación de vivir al aire libre en estas áreas comunes. Además, la decoración interior con muebles de madera maciza y colores terrosos brinda una calidez especial, aumentada por breves chispazos de rojo, naranja y verde.

Mesa de madera con banco y sillas rojas bajo una gran lámpara de varillas en Comporta 10, Alentejo

Comedor de Comporta 10 con mesa de madera maciza, sillas rojas y lámpara de varillas sobre suelo continuo blanco

En torno al bloque principal se disponen los cinco dormitorios con baño, resueltos como volúmenes separados conectados por un largo pasillo interior. Esta fragmentación tan marcada permite generar huecos y patios para que cada residente tenga su propio espacio privado.

Armario blanco empotrado y alfombra de rayas junto a la puerta de un dormitorio luminoso en Comporta 10

Dormitorio de Comporta 10 con armarios blancos de celosía a ambos lados y baño con mueble de madera al fondo

Pasillo blanco de Comporta 10 junto a un ventanal sobre un patio de arena, con puertas de madera

La acertada labor de paisajismo, con dunas y multitud de plantas locales, hace posible la unión natural del exterior de la casa con el bosque de pinos y el resto de la vegetación. Una conexión que se verá incrementada sin duda con el paso de los años.

Piscina alargada de Comporta 10 entre jardín mediterráneo, olivos y volúmenes blancos bajo cielo brumoso

Jardín de arena de Comporta 10 con olivo, gramíneas y una tinaja de barro junto a las casas blancas

La geometría es simple y efectiva –al igual que las propuestas de otros arquitectos lusos, como Aires Mateus o Pedro Domingos–, reflejando el denominado «estilo Comporta», que hace referencia a una estética relajada en medio de la naturaleza. Una atmósfera que invita a olvidarse del reloj y a disfrutar sin prisas de la playa o los paseos en bicicleta junto al Atlántico.

Persona sentada al borde de la piscina frente a la pérgola de madera y los volúmenes blancos de Comporta 10

Comporta 10 de noche con la piscina iluminada, un olivo y un brasero hundido en primer plano

Vista aérea de Comporta 10 de Fragmentos de Arquitectura, con piscina y diez volúmenes entre vegetación

Planta baja de Comporta 10 con las viviendas de una planta en diez volúmenes entre los pinares del Alentejo