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24 de septiembre de 2017
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Pedro Ferrer

Un retiro argentino cincelado por las rocas

El estadounidense Steven Holl afirma que la mejor arquitectura está en equilibrio con el espacio y la luz que la inspiran. Sin duda, un buen diseño sacará partido a la propia orografía de un enclave, así como a su calidad paisajística. Y si las soluciones interiores conspiran para impulsar esa simbiosis, el resultado será espectacular.

Galería porticada de la Casa JB abierta a las sierras de Córdoba, de Alarcia Ferrer Arquitectos en Unquillo

Por ejemplo, una zona de canteras no parecería a priori el escenario ideal para construir un lugar de retiro. Sin embargo, la firma argentina Alarcia Ferrer Arquitectos decidió modelar ese particular entorno haciéndolo jugar a su favor. De hecho, su Casa JB incorpora en su estructura dos afloramientos rocosos como hilos conductores de todo el proyecto.

Casa JB de ladrillo semienterrada entre afloramientos rocosos y árboles en Unquillo, Argentina

Lucernario de vigas de madera que deja pasar un afloramiento rocoso y un árbol en el interior de la Casa JB

Muro de ladrillo de la Casa JB tras un camino empedrado y árboles de las sierras de Córdoba

Situada en Unquillo, una pequeña localidad al norte de Córdoba, el primero de ellos crea el patio de entrada a la vivienda. Ese recuadro abierto, tamizado solo por una fina celosía de madera en lo alto, contribuye además a separar de forma natural el área privada de la pública.

Alzado longitudinal de la Casa JB entre árboles, con la galería acristalada elevada sobre el terreno

Comedor con mesa de madera bajo techo de vigas, abierto al paisaje serrano de la Casa JB en Unquillo

La casa se organiza en tres volúmenes paralelos, que sirven para adaptarla al relieve en pendiente. El módulo central concentra en un espacio diáfano la cocina, el comedor y la amplia sala de estar. Este núcleo de convivencia familiar se expande hacia el sur gracias a un inmenso porche que ofrece una vista panorámica de la ladera arbolada y las montañas. Es en este otro espacio semicubierto donde aparece el segundo grupo de rocas: la naturaleza parece reclamar su sitio invadiendo –aunque de forma controlada– uno de los flancos.

Vista aérea de la Casa JB con cubierta metálica sobre una ladera boscosa de las sierras de Córdoba

En cuanto a las cubiertas, un único tejado sigue suavemente el desnivel del terreno. Dentro, su armazón de vigas y revestimientos de madera imprime calidez a lo largo de todas las habitaciones. Además, tres lucernarios recorren cada volumen de este a oeste para garantizar el suministro continuo de luz natural, algo que potencian los abundantes acristalamientos de la vivienda.

Galería de la Casa JB con pilares de madera, mesa larga y una roca natural dentro de la vivienda

Sala de estar de la Casa JB con cubierta de madera, grandes ventanales y un mueble con tejidos de colores

A su vez, el acoplamiento a la sinuosidad del relieve se completa con muros portantes de ladrillo visto, que junto con las hileras de lucernas contribuyen a la continuidad espacial del proyecto. La Casa JB logra así transformar un rasgo singular del paisaje en un elemento estético chocante y diferenciador.

Secciones de la Casa JB escalonadas sobre la pendiente del terreno en Unquillo, Córdoba Secciones de la Casa JB escalonadas sobre la pendiente del terreno en Unquillo, Córdoba Plano de planta de la Casa JB de Alarcia Ferrer sobre las curvas de nivel del terreno serrano Axonometría estructural de la Casa JB con sus dos cuerpos dibujados en línea fina Maquetas de estudio de la Casa JB sobre el terreno con curvas de nivel, en seis variantes de implantación