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4 de febrero de 2013
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Javier de Montero Fontan

Un puente para los murciélagos holandeses

En octubre de 2015 se inauguró un curioso puente en Holanda que da soluciones tanto a los ciudadanos de Monster, una pequeña localidad costera al suroeste de La Haya, como a la naturaleza de los alrededores.

Ciclista cruzando el Vlotwateringbrug, puente con balaustrada de lamas de madera sobre un canal holandés

El Vlotwateringbrug, más conocido como «puente de los murciélagos», forma parte de la llamada Poelzone, un área alargada en el Westland holandés que conecta el centro de esta población con sus vecinas Naaldwijk y ´s-Gravenzande. A lo largo de este atractivo corredor acuático se están creando en la actualidad riberas naturales y zonas de desove para los peces, que complementan los espacios recreativos para el público.

Detalle de los listones de madera de la balaustrada del Vlotwateringbrug con el arco y el canal detrás

Diseñado por el estudio NEXT Architects, con base en Ámsterdam, además de posibilitar la conexión entre las dos orillas del río, cuenta con tres componentes específicos para dar cobijo a la población local de murciélagos. Por ejemplo, el pilar norte les ofrece un lugar de abrigo en invierno.

Calzada curva del Vlotwateringbrug con muro de ladrillo y barandilla de listones de madera sobre el agua

Además, la cubierta y la balaustrada de ladrillo y madera les servirán como hábitat durante el verano. El particular diseño del puente pretende albergar grandes colonias de distintas especies, ya que cruza una ruta de vuelo tradicional para los murciélagos. Por un lado, la estructura de hormigón les proporciona una temperatura estable, mientras que la parte inferior del arco está llena de ranuras de entrada para estos animales. Estas aberturas tienen un acabado rugoso que facilita su agarre. De esta forma se les simplifica el acceso a estos dormideros artificiales.

Vlotwateringbrug visto desde el canal, puente de arco revestido de lamas de madera vertical

En su punto más alto, el Vlotwateringbrug realiza un giro y permite una vista panorámica sin obstáculos de la Poelzone. Ese contorno de 25 metros en forma de S se sustenta mediante un arco de presión que se inclina bajo el puente.

Monster- vleermuisbrug. foto raymond rutting

Esta simbiosis entre algo práctico y, a la vez, beneficioso para la naturaleza es, sin duda, inspiradora. Una muestra más de cómo mejorar con ingenio la calidad de vida de todas las partes en un territorio tan hermoso y tan concienciado ecológicamente como los Países Bajos.

Fotografías Raymond Rutting y NEXT Architects

Plano de emplazamiento del puente Vlotwateringbrug con el canal, el sendero y los árboles plantados

Sección del puente Vlotwateringbrug en Holanda, con el perfil del tablero y el terreno de las orillas

Sección longitudinal del Vlotwateringbrug con el tablero curvo sobre el canal y las cotas del terreno

Sección del puente para murciélagos Vlotwateringbrug con el arco del tablero y el cauce bajo él

Sección del Vlotwateringbrug que muestra el tablero, la balaustrada y el canal en Holanda

Sección transversal del pilar norte del Vlotwateringbrug, que alberga refugios para murciélagos

Sección transversal del tablero del Vlotwateringbrug sobre sus pilotes, con las cotas de nivel

Sección del Vlotwateringbrug con la rampa de acceso y el apoyo del tablero junto a la orilla

NEXT Architects no es el único estudio que convierte un puente en algo más que una travesía: en Dinamarca, el Puente Infinito de Aarhus se cierra sobre sí mismo hasta formar un círculo de 60 metros que no une ninguna orilla.