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11 de abril de 2016
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Guillermo Santos García

Un maestro en el bosque

¿Qué más puede decirse de la obra de Alvaro Siza que no se haya dicho ya? El arquitecto que deviene en maestro no es solo el que obtiene amplio reconocimiento o crea escuela, sino también el que hace suyo todo un lenguaje arquitectónico. Así lo demuestra Siza, de nuevo, en sus edificios para el Saya Park en la región surcoreana de Gyeongsang.

Vista aérea del bosque de colinas de Saya Park, en Corea del Sur, donde se inserta el pabellón de Álvaro Siza

En esta ocasión, el maestro portugués ha unido fuerzas con su compatriota para crear este hermoso conjunto de tres piezas arquitectónicas absolutamente singulares, cuidadosamente insertadas en un entorno boscoso de enorme valor medioambiental.

Vista aérea del pabellón de hormigón de Álvaro Siza en Saya Park, Corea del Sur, replegado sobre la ladera boscosa

Hueco de hormigón visto enmarcando el bosque desde el pabellón de Siza y Castanheira en Saya Park, Corea del Sur

El edificio principal es todo un poema al hormigón armado, un pabellón de arte íntegramente construido en este material y que se bifurca en dos largas galerías de exposición, una rectilínea y otra ligeramente curva, unidas por un patio interior.

Patio de césped entre muros de hormigón visto con un lucernario inclinado en el pabellón de Siza en Saya Park

Cubierta transitable de hormigón del pabellón de Álvaro Siza sobre el bosque, con las montañas al fondo, Corea

Pabellón de hormigón de Siza y Carlos Castanheira en Saya Park, serpenteando sobre la cresta boscosa

Las formas y los recorridos de este edificio son reconociblemente de Siza, con enormes alturas, una gran pureza de líneas y una enorme expresividad tectónica. Se trata de un monolito de hormigón, con impecables encofrados, perforado aquí y allá con incisiones a modo de lucernarios y grandes ventanales hacia el bosque y la topografía circundante.

Interior de hormigón visto con muros recortados y ventana alta en el pabellón de Siza en Saya Park

Sala cúbica de hormigón encofrado con un único lucernario en lo alto, en el pabellón de Siza en Saya Park

Visitante en un balcón interior de hormigón bajo un lucernario en el pabellón de Álvaro Siza, Saya Park

Más que un espacio diseñado para recorrer obras de arte (el programa tópico del museo) será el arte el que venga a complementar el recorrido de estos espacios, en los que se invita al usuario a recorrer las galerías en un sentido y en otro, volviendo sobre sus propios pasos para entrar y salir del edificio, recorrer su cubierta, su patio interior y sus salidas hacia los caminos de tierra del bosque.

Paso entre muros de hormigón visto con una persona cruzando en el pabellón de Siza y Castanheira, Corea del Sur

Corredor de hormigón en penumbra que se abre a una sala luminosa en el pabellón de Álvaro Siza en Saya Park

Persona en un corredor de hormigón con techo inclinado y una rendija de luz en el pabellón de Siza, Saya Park

Vista cenital de la cubierta de hormigón con visitantes y un volumen vertical en el pabellón de Siza, Saya Park

Cubiertas curvas de hormigón recorridas por visitantes sobre el valle boscoso en el pabellón de Siza en Saya Park

Saliendo de las galerías, se baja andando por el parque hasta llegar a la capilla, un lugar de reposo y meditación. Destaca aquí la fuerte simetría del edificio, el doble frontón del pórtico con el que se recibe al visitante y la cubierta a dos aguas, imágenes todas ellas muy inusuales en la arquitectura eclesiástica de Siza pero que aquí parecen adaptarse bien a la escala más íntima del templo.

Pequeña casa blanca de cubiertas a dos aguas entre pinos y senderos de tierra en Saya Park, Corea del SurCasa blanca de cubierta quebrada sobre una colina boscosa y brumosa en Saya Park, Corea del Sur

El tercer edificio, todavía inacabado, será una torre inclinada de observación, también de hormigón, y desde donde los visitantes podrán gozar de la mejor panorámica posible del lugar.

Torre mirador asomando sobre las copas del bosque en Saya Park, Corea del Sur, en el conjunto de Siza

Plantas y sección de la torre mirador de Saya Park con escalera ascendente y cimentación de hormigón Plantas y sección de la torre mirador inclinada de Saya Park, con la escalera en zigzag, de Álvaro Siza Alzados de la torre mirador de Saya Park, de perfil inclinado y revestimiento de listones, entre árboles Alzados de la torre mirador de Saya Park con su volumen desplomado y el coronamiento acristalado

 

El proyecto, claro, podría haber sido distinto. Pero el que es, lleva la impronta de un maestro.