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19 de marzo de 2026
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Paula Cárdenas Giménez

The Apple House: Arquitectura educativa en diálogo con la naturaleza

  • Liderado por: Sue Stuart-Smith,
  • Paisajista: Tom Stuart-Smith
  • Arquitecto y cofundador de Okra: Ben Stuart-Smith
  • Fotografía: Nick Dearden

Centro educativo sostenible en el Cinturón Verde

En un antiguo huerto abandonado, dentro del Cinturón Verde Metropolitano de Londres, surge The Apple House: un centro educativo y de bienestar construido con materiales naturales. El proyecto, desarrollado por Okra en Serge Hill, no se limita a albergar actividades. Construye una infraestructura para el aprendizaje en contacto directo con la tierra.

El encargo nace del Orchard Project, impulsado en 2017 por la psicoterapeuta y autora Sue Stuart-Smith y el paisajista Tom Stuart-Smith. Ambos comparten una convicción: trabajar con la naturaleza transforma la salud y fortalece el vínculo comunitario. Junto al arquitecto Ben Stuart-Smith, cofundador de Okra, identificaron un huerto contiguo a su vivienda como lugar idóneo para un nuevo equipamiento abierto a escuelas, colectivos juveniles y organizaciones de salud mental.

La arquitectura responde con claridad. Grandes aperturas conectan los espacios multifuncionales con el paisaje en varios ejes, enmarcando el bosque al sur, el huerto al este y una extensa biblioteca de plantas al oeste. No se trata solo de vistas: el edificio funciona como un umbral continuo entre interior y exterior.

La adaptabilidad fue un requisito esencial. El programa debía acoger talleres, charlas, comidas comunitarias y actividades educativas o terapéuticas durante todo el año. La flexibilidad espacial se resuelve mediante un gran volumen diáfano definido por una estructura de madera laminada de abeto, diseñada junto a Structure Workshop. Los pórticos se rigidizan con contrachapado de abedul, eliminando la necesidad de viga cumbrera y enfatizando la modulación estructural.

Aquí, los acabados son también sistema constructivo. El hormigón de cáñamo vertido entre los pórticos actúa como aislamiento y sumidero de carbono, aportando estabilidad y reduciendo la huella ambiental. Los suelos combinan arcilla cruda local, hormigón de cáñamo y piezas de “strock” —ladrillos cortados y sellados con aceite de linaza pigmentado— desarrolladas junto al fabricante HG Mathews. Las paredes enlucidas con cal y el revestimiento de roble hendido completan una atmósfera cálida, táctil y silenciosa.

El roble exterior, cosechado de forma sostenible en las inmediaciones, se trabajó manualmente. Su acabado irregular no solo define una estética robusta: se ha convertido en hábitat para insectos y murciélagos, ampliando la dimensión ecológica del proyecto.

La biblioteca de plantas que rodea el edificio reúne más de 1.500 variedades, principalmente herbáceas. Es un recurso pedagógico abierto a estudiantes, diseñadores y jardineros. La presencia permanente de Sunnyside Rural Trust, que apoya a personas con discapacidad intelectual mediante formación en horticultura, refuerza la dimensión inclusiva.

Rampas, aseos accesibles y espacios generosos garantizan que el acceso a la naturaleza no sea un privilegio. The Apple House demuestra que un centro educativo sostenible puede ser, al mismo tiempo, arquitectura precisa y herramienta social. Aquí, construir significa cultivar: conocimiento, comunidad y paisaje.

Conoce el proyecto: Paisajismo sostenible y silvestre.