Proyectamos casas de campo que se integran en el entorno y aprovechan al máximo el paisaje. Diseñamos viviendas pensadas para el ritmo del campo: espacios cálidos, eficiencia energética, conexión con el entorno y materiales locales y naturales que envejecen con belleza y dignidad. La arquitectura se apoya en estrategias bioclimáticas para lograr reducir nuestra huella de carbono y nuestra intervención en el territorio, optimizando consumo y mantenimiento.
Una arquitectura consciente, sensible y cálida que establece un diálogo con la naturaleza.