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12 de febrero de 2026
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Paula Cárdenas Giménez

Mermaid Beach Residence

  • Arquitectura: B.E Arquitecture
  • Fotografía: Andy McPherson

La Mermaid Beach Residence, diseñada por B.E Architecture, se levanta en primera línea de playa en Mermaid Beach, Gold Coast, al noreste de Australia. Esta vivienda familiar de aproximadamente 500 m² responde a la paradoja de asentarse sobre un entorno tan cambiante como la arena: un lugar de erosión, de movimientos constantes y de clima extremo, expuesto a vientos ciclónicos, tormentas y radiación solar intensa.

El encargo buscaba un refugio que, al mismo tiempo, resistiera las inclemencias ambientales y ofreciera a sus habitantes vistas abiertas al océano, abundante luz natural y un estilo de vida en sintonía con la playa. El proyecto no oculta su presencia: la casa se expresa con contundencia material y claridad formal, sin estridencias innecesarias, ofreciendo una representación contemporánea del habitar frente al mar

La residencia se organiza en dos volúmenes rectangulares ligeramente desplazados y apilados, que crean una composición geométrica clara. Esta disposición permite generar terrazas, balcones y aperturas que multiplican las visuales hacia la playa y el entorno costero.

La planta baja alberga los espacios públicos —estar, comedor, cocina y circulaciones— abiertos hacia el jardín y la playa mediante grandes paños de vidrio. La planta superior contiene las áreas privadas: dormitorios y espacios de descanso que, gracias a su elevación, gozan de panorámicas amplias del océano.

El contraste entre hormigón visto y madera natural es uno de los rasgos definitorios de esta casa. El hormigón, aplicado tanto en el exterior como en el interior, dota al edificio de una sensación de robustez y permanencia, apropiada para un clima severo. Sus muros gruesos actúan como aislantes térmicos, absorben y moderan el calor del sol y generan una inercia térmica que contribuye a estabilizar la temperatura de los espacios interiores.

La madera aparece como contrapunto cálido: en carpinterías, persianas exteriores y algunos acabados interiores. No se trata solo de contraste estético; la madera protege del sol excesivo y mejora la habitabilidad mediante su tacto y su respuesta higroscópica. La combinación de estos dos materiales —concreto y madera— genera un equilibrio entre dureza y confort perceptivo.

La posición en primera línea de playa implica desafíos climáticos importantes. Frente a ellos, B.E Architecture incorpora persianas de madera operables y un sistema de ventilación cruzada natural que permite refrescar el interior sin recurrir a sistemas mecánicos intensivos. Esta estrategia pasiva reduce el consumo energético y favorece una relación más directa entre arquitectura y clima.

Amplios ventanales, terrazas abiertas y espacios intermedios permiten que la luz natural inunde las estancias sin generar deslumbramiento, cuidando la sensación térmica gracias a la sombra proporcionada por los volúmenes salientes y los elementos de madera protectores.

El interior evita la fragmentación: los espacios se suceden de forma fluida, orientados hacia la terraza y la playa. La cocina, el estar y las zonas de reunión se benefician de conexiones visuales directas con el océano, mientras que las áreas privadas conservan un carácter más introspectivo sin renunciar a las visuales lejanas.

Esta percepción sin barreras refuerza una idea de continuidad entre lo construido y lo natural, entre la vida cotidiana y la experiencia sensorial del paisaje costero.

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