Saltar al contenido
|
26 de octubre de 2014
|
Pedro Ferrer

La vida transcurre plácida en la Casa de Magalhães

Nuestro viaje arquitectónico nos traslada hoy hasta São Julião de Freixo, una pequeña localidad portuguesa situada junto a Viana do Castelo. En esta apacible comarca del extremo norte del país destaca la Casa de Magalhães, proyectada por Carvalho Araújo, un estudio con oficinas en Braga y São Paulo que se caracteriza por sus diseños racionales y elegantes, con una clara inclinación hacia la contención formal.

Casa de Magalhães, volumen blanco de una planta con rampa y losas de piedra, de Carvalho Araújo, Viana do Castelo

Patio interior de la Casa de Magalhães al anochecer con las galerías iluminadas bajo una cubierta plana

En esta ocasión, todo partió de una vecina del pueblo. Ya mayor y sin hijos a los que legar la casa familiar y una amplia parcela anexa, donó ambas para construir un hogar de ancianos. La única condición era que la construcción terminase antes de su muerte.

Patio de césped con olivos y galería acristalada en la Casa de Magalhães, con una casa blanca al fondo

Así pues, los arquitectos tomaron esa gran casa blanca como símbolo a la hora de crear el nuevo edificio, que incluye la residencia y un centro de día. Esta expansión del espacio construido original se articula a través de dos patios, uno de servicio –en torno al que se distribuyen la cocina, el comedor y la lavandería– y otro social, adornado con olivos.

Galerías de la Casa de Magalhães iluminadas alrededor del patio con olivos y los montes al fondo

Galería acristalada nocturna de la residencia Casa de Magalhães junto al patio de césped y olivos

El desnivel natural conecta el único piso con la cota del terreno. Es allí donde 27 habitaciones con vistas al exterior y dispuestas alrededor del soleado patio social proporcionan una sensación de conexión y de seguridad a los usuarios. La existencia de una sola planta, junto a la inserción de las dos áreas abiertas, desmaterializan en parte la construcción principal, como si se hubiese sustraído una porción al volumen total.

Cubierta de la Casa de Magalhães al atardecer con el patio abierto iluminado y claraboyas circulares

Fachada alargada de lamas verticales de piedra clara de la Casa de Magalhães sobre el prado

Casa de Magalhães de Carvalho Araújo vista en escorzo, con su fachada de lamas junto a un edificio preexistente

Además, el atrio divide la estructura en dos mitades, creando dos entradas opuestas y formando parte del amplio anillo interior de circulación que abarca ambos patios. Este espacio favorece la vida familiar del establecimiento mediante enormes ventanales de suelo a techo, que aportan cercanía y luminosidad a todas horas.

Pasillo luminoso con cristalera continua hacia el patio en la residencia Casa de Magalhães

En el exterior, los ritmos verticales de la fachada alternan vidrio y hormigón como una referencia a los troncos de los árboles, al tiempo que destacan de las otras casas del entorno, rigurosamente encaladas. El acabado terroso del material encaja perfectamente con el paisaje de la zona. Otro detalle sutil de un proyecto realizado con cariño.

Plano de la planta primera de la Casa de Magalhães con centro de día, áreas administrativas y edificio existente Alzados norte y sur y secciones de la Casa de Magalhães de Carvalho Araújo Plano de la planta de cubierta de la Casa de Magalhães con el patio abierto y el volumen anexo Plano de emplazamiento de la Casa de Magalhães en la ladera junto a Viana do Castelo Plano de la planta baja de la Casa de Magalhães con recepción, salas de estar, comedor y habitaciones