Saltar al contenido
|
30 de noviembre de 2014
|
Pedro Ferrer

La mexicana Casa Campestre hace del rectángulo su leitmotiv

A veces, una vivienda unifamiliar se articula por completo mediante una sola forma básica, que se va repitiendo con insistencia a lo largo de toda la estructura. Es el caso de la Casa Campestre, obra del estudio DCPP Arquitectos. Ubicada en la colonia San Ángel de Ciudad de México, esta residencia de dos plantas toma el rectángulo como patrón absoluto de diseño.

Muro de celosía cerámica entre paredes de hormigón oscuro bajo las copas de los árboles en la Casa Campestre

En un pulcro ejercicio de proporciones, la firma trasladó la superficie de la parcela (11 x 33 metros) a toda la propiedad. Equipada con dos patios exteriores, solo se construyó en un tercio del espacio total disponible. De esta manera, son los patios los que distribuyen las diferentes habitaciones en un área en forma de T y, a su vez, separan las zonas públicas de las privadas.

Patio de grava con puerta de carpintería abierta entre muros de hormigón gris en la Casa Campestre de DCPP Arquitectos

Fachada de hormigón oscuro con ventanas al jardín en la Casa Campestre de DCPP Arquitectos, San Ángel

Fachada de hormigón oscuro iluminada al anochecer con una biblioteca tras la carpintería de la Casa Campestre

Las estancias de uso diario se sitúan en la planta baja: la cocina, los baños, el salón y el comedor alrededor del primer patio –que incluye un espacio separado por un muro bajo como garaje para dos coches–, mientras que el dormitorio principal y el resto de habitaciones familiares se agrupan en torno al segundo, en la parte trasera de la vivienda. En cuanto a la planta superior, se dedica íntegramente a cuartos para invitados a ambos lados de la escalera de acceso.

Pasillo blanco con suelo de roble que termina en una ventana vertical en la Casa Campestre de Ciudad de México

Escalera de madera de roble con barandilla del mismo material entre paramentos blancos en la Casa Campestre

Los patios llenan de luz natural toda la casa y se han acondicionado con vegetación autóctona. Por su parte, las dos terrazas interiores en altura, resultantes de la distribución transversal en el primer piso, permiten tener unas vistas privilegiadas y disfrutar al aire libre.

Acceso con puerta de madera y celosía de ladrillo sobre el muro de hormigón oscuro de la Casa Campestre

Patio empedrado con ventana abierta y una persona entrando entre muros de hormigón de la Casa Campestre

Desde el punto de vista decorativo, los suelos de madera combinan muy bien con los revestimientos exteriores en ladrillo artesanal, al igual que los tonos grises de los muros con la pulcritud blanca de las paredes y las puertas metálicas. La abundancia de acristalamientos y pasos interiores contribuye además a difuminar las fronteras entre dentro y fuera.

Volumen de hormigón con celosía de ladrillo en lo alto y puerta de entrada retranqueada en la Casa Campestre

Tramo de escalera con peldaños de madera junto a un muro blanco en la Casa Campestre de DCPP Arquitectos

Rellano de escalera blanco con pasamanos de madera y ventana estrecha al fondo en la Casa Campestre

Sala blanca con estanterías empotradas, suelo de madera y una alfombra azul en la Casa Campestre de DCPP ArquitectosPor último, hay que destacar la fachada de entrada de la Casa Campestre, donde una vistosa combinación de encalados en color gris, enrejado artístico de ladrillos y carpintería en madera de cumarú da la bienvenida al visitante.

Detalle de la fachada de hormigón con persiana de lamas y puerta de madera bajo la celosía de ladrillo, Casa Campestre

Portal de hormigón con entrada revestida de madera y felpudo geométrico en la Casa Campestre, Ciudad de México

Muro de hormigón con lamas de madera y portón de tablas bajo la sombra de los árboles en la Casa Campestre

Alzado de la fachada frontal de la Casa Campestre con la celosía de ladrillo y el paño vegetal Planta baja de la Casa Campestre de DCPP Arquitectos con los patios y las estancias en una parcela alargada