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16 de marzo de 2018
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Pedro Ferrer

Junya Ishigami rescata docenas de árboles para crear un paisaje poético fluido.

El apacible jardín acuático «Art Biotop Water Garden», obra del arquitecto japonés Junya Ishigami, nace curiosamente de la destrucción. Ubicado en las estribaciones de las montañas Nasu, la necesidad de espacio para edificar un complejo hotelero en la zona amenazaba con talar docenas de árboles del bosque nativo. Ante esta situación, Ishigami decidió trasladar toda esa masa boscosa para replantarla en las praderas adyacentes.

Jardín acuático Art Biotop de Junya Ishigami en Nasu, árboles trasplantados entre estanques y musgo

Además de salvar los árboles y la herencia natural que conllevan, el proyecto se planteó como un lienzo en blanco donde dibujar una «nueva naturaleza», más rica si cabe que la original. Así pues, el terreno se niveló con las herramientas típicas que se emplean en los arrozales y se crearon numerosos estanques que serpentean por entre la zona arbolada.

Vista cenital del jardín de Junya Ishigami con estanques redondos y pasaderas entre el musgo

Pasaderas de piedra sobre musgo junto a un estanque que refleja el cielo en el Art Biotop

Al carecer de edificaciones, la nueva parcela se pudo esculpir dando rienda suelta a la imaginación, aunque siguiendo en todo momento la tradición paisajista japonesa. El agua forma multitud de islotes y recovecos interconectados mediante alfombras vegetales, lo que provoca diferentes emociones en el espectador. Es una manera de llevar a este nuevo jardín el río que fluye a tan solo unos cuantos metros.

Árboles altos y esbeltos sobre islas de césped rodeadas de agua en el jardín acuático de Ishigami

Los reflejos de la luz solar en la superficie provocan un juego de espejos que dotan a este bosque artificial de ecos irreales. Una especie de territorio pantanoso despojado del lado negativo, que invita a recorrer cada uno de sus meandros para descubrir las distintas especies de árboles. En algunas zonas, varios regueros de piedra rivalizan con esos caminos acuáticos, facilitando el paseo a los visitantes.

Camino de piedras planas que serpentea entre estanques y árboles en el Art Biotop de Ishigami

A pesar de estar modelado por la mano del hombre, el «Art Biotop Water Garden» es un organismo vivo con su propia dinámica. El paisaje cambia a lo largo del día y también varía con las estaciones, transformando la exuberancia de la primavera en unos sencillos trazos de hielo, ramas y nieve a finales de otoño.

Art Biotop de Junya Ishigami en invierno, árboles desnudos y estanques helados sobre la nieve

Art Biotop de Junya Ishigami: estanques entre árboles y musgo en un bosque de las montañas Nasu

El jardín de Ishigami difumina con todos sus cambios y elementos la frontera entre paisajismo, arte y arquitectura ambiental. Así mismo, fomenta una relación mucho más estrecha con la naturaleza, demostrando cómo podemos interactuar con ella sin devastarla.

Jardín acuático de Junya Ishigami con pasaderas de piedra entre charcas y troncos reflejados