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4 de octubre de 2019
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David Hiniesto

Juego escultórico de texturas y volúmenes

El Castillo de Torre Grossa se ubica sobre un cerro de escarpadas laderas en el municipio alicantino de Xixona. Su nombre se debe a su vestigio más característico, la torre “grossa”, que se ubica al norte de la fortificación y que no era la torre principal del castillo sino sólo una más de sus torres defensivas.

Olivos en hilera y colinas áridas de Xixona, con el Castillo de Torre Grossa en lo alto al fondo

Castillo de Torre Grossa restaurado, con volúmenes de tierra apisonada sobre la roca, Xixona, Alicante

En Ábaton nos ha llamado la atención este proyecto de restauración, preservación y puesta en valor del conjunto arquitectónico, en estado de ruina durante años, proyectado por Santiago Varela Botella y Santiago Varela Rizo. Su privilegiada situación, en orientación y altura, le permitía vigilar toda la llanura que se extiende hasta Alicante capital, y hasta incluso el cabo de Santa Pola.

Castillo de Torre Grossa sobre la cresta rocosa y la sierra que domina Xixona

Al inicio de los trabajos de restauración en 2019 se reconsideró el proyecto de intervención, y se ejecutó la consolidación y restauración de los principales elementos representativos del castillo que pervivían: el fuerte defensivo (de planta alargada ocupando la casi totalidad del cerro) y la Torre Grossa (de planta cuadrada, aspecto sólido, macizo y rotundo).

Muros de tapial en la ladera rocosa del Castillo de Torre Grossa, restaurado por Santiago Varela en Xixona

Torre del Castillo de Torre Grossa con celosía de acero corten sobre la roca, en Xixona

Las labores de vaciado del fuerte permitieron eliminar los materiales acumulados por el deterioro de los muros y el derrumbe de las cubiertas, además de descubrir mayores alturas y longitud en algunos paños de muro.

Recorrido entre muros de tierra apisonada del castillo, con la torre de acero y el casco urbano de Xixona al fondo

Acceso al castillo entre grandes muros de tapial y un umbral de acero corten, en Torre Grossa

Una paleta de materiales sencilla y eficaz se utiliza para la intervención. Por un lado, los trabajos de masificación del fuerte y consolidación de sus muros se ejecutan mediante muros de argamasa de caliza y arena, que consiguen una materialidad moderna y escultórica (gracias al despiece de sus encofrados) y a la vez dialogante con lo existente y los colores del terreno.

Pasarela entre muros de tapial sobre la ladera, con Xixona y la sierra al fondo, en Torre Grossa

Juego de sombras sobre los muros de tapial con capas de tierra visibles en el Castillo de Torre Grossa

El recorrido se convierte así en un interesante juego de texturas, luces y sombras, casi abstracto, de lectura del paso del tiempo al superponerse la preexistencia con la nueva intervención.

Pasillo estrecho entre muros de tierra apisonada y resto de la roca original al atardecer en Torre Grossa

Detalle del muro histórico de tierra con huecos junto a la nueva fábrica de tapial en Torre Grossa

Por otro lado, el empleo de estructura metálica vista para las nuevas intervenciones; planchas de acero cortén en las embocaduras de los huecos de paso que horadan los muros y para la nueva fachada perforada, y una escalera circular que da acceso a la cubierta , ahora transitable, de la Torre del Homenaje.

Escalera de acero ennegrecido junto a un muro de tapial bajo una celosía perforada en la torre de Torre Grossa

Fachada de celosía de acero corten sobre el muro de tapial de la torre del Castillo de Torre Grossa