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30 de abril de 2017
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Pedro Ferrer

Haffenden House, un monolito seductor para escritores

El arquitecto Jon Lott, director del estudio neoyorquino PARA, firma una peculiar ampliación de vivienda en un barrio residencial de Syracuse. Diseñada para dos poetas e inspirada en el proyecto «Ice House» de Gianni Pettena (1972), el monolito blanco de la Haffenden House destaca muchísimo sobre la silueta del resto de casas del vecindario.

Monolito blanco de Haffenden House, de Jon Lott, entre dos casas tradicionales de Syracuse, con ventanas luminosas al anochecer

La irrupción de este volumen ultramoderno contrasta violentamente con su entorno, subrayando así el individualismo consustancial a la propuesta. Organizado en tres niveles, el estudio consta de un garaje en la planta baja, una biblioteca con espacio para escribir en el primer piso y una sala de lectura en el segundo.

Estantería blanca que recorre el muro curvo de la biblioteca de Haffenden House, con una cortina junto al ventanal

 

Una retahíla de cristales translúcidos de todos los tamaños dibuja un singular cuadro abstracto en la fachada. Además de actuar como composición decorativa, crea una fuente eficaz de luz difusa para los pisos superiores. Así mismo, al no proporcionar imágenes nítidas del exterior, evita distracciones visuales en el estudio y favorece la atmósfera creativa.

Maqueta blanca del muro curvo de Haffenden House perforado por aberturas verticales de distinto tamaño

Ventanal de Haffenden House iluminado de noche con una cortina y la biblioteca al fondo

En el costado oeste, por su parte, la sucesión de aberturas –esta vez en cristal transparente– se hace mucho más estrecha para respetar la intimidad de los propietarios. El tramo central de esta serie se alinea con los estantes de la librería como si cada rendija simulase un volumen retirado de la infinita biblioteca. Este sencillo truco rompe la continuidad excesiva a la que son proclives estos espacios, animando mucho la zona.

Fachada blanca de Haffenden House en una calle nevada de Syracuse, con un peatón en primer plano

La rigidez geométrica sin fisuras de la Haffenden House oculta una división en forma de cuenco entre la primera y la segunda planta. Esta inusual disposición maximiza la luz indirecta y aporta un aire original a ambos pisos, dando lugar a dobles alturas en los dos márgenes de la habitación central.

Vista interior de la biblioteca de Haffenden House, con la bóveda curva blanca sobre los libros

Pero si hablamos de detalles poco habituales, cabe destacar la bañera circular del área de escritura. Ubicada junto al ventanal de suelo a techo que da al patio trasero, es ideal para relajarse in situ tras una jornada de trabajo creativo. Una cortina de tela blanca permite controlar fácilmente el nivel de privacidad deseado.

Sala de la biblioteca de Haffenden House con un ventanal a los árboles, cortina blanca y estantes hasta el techo

Por último, la conexión del retiro artístico con la vivienda principal queda resuelta mediante un paso elevado rematado en arco. Así se puede acceder a este paraíso independiente desde el lateral de la casa tradicional o desde el garaje. Porque nunca se sabe en qué momento llegará la inspiración…

Escalera de madera de nogal bajo un techo curvo blanco con una pequeña ventana cenital en Haffenden House

Plantas de Haffenden House de PARA, con la biblioteca, el estudio de escritura y el dormitorio apilados Alzados este, sur, norte y oeste de Haffenden House, con el volumen blanco junto a las casas vecinas Alzados norte y oeste de Haffenden House con la fachada perforada por huecos verticales y el muro curvo Sección de Haffenden House con la cubierta curva circular sobre las estanterías y el pie de la escalera Detalle constructivo de la fachada curva de Haffenden House con carpintería, aislamiento y panel exterior