Saltar al contenido
|
12 de marzo de 2021
|
Paula Cárdenas Giménez

El recuerdo del tiempo

12The Vanished House, diseñada por Hu Quanchun de Field Conforming Studio, se trata de una reflexión sobre la memoria, la impermanencia y la transitoriedad de nuestra existencia. Presentada en la segunda Bienal Internacional de Escultura Ecológica del Lago Este en Wuhan, esta obra trasciende su forma física para convertirse en un espacio de reflexión, un lugar para el recuerdo del tiempo.

Malla de ramas de acero oxidado vista desde abajo contra el cielo azul en The Vanished House, de Jin Weiqi

El recuerdo del tiempo

La casa, una silueta cubierta de hiedra seca, evoca las ruinas de un hogar que ha sido consumido por el tiempo. Hu Quanchun utiliza acero corten, un material que se oxida naturalmente; esta elección del material supone una manifestación de la naturaleza efímera de la existencia humana, una declaración de intenciones en cada elemento de esta obra.

The Vanished House, silueta de casa en acero corten calado sobre una pradera, vista desde lo alto

Vista cenital de The Vanished House de acero oxidado calado proyectando su sombra sobre el césped

Lo que hace a The Vanished House singular es su capacidad de conectar con el espectador a un nivel emocional profundo. Un espacio que representa presencias pasadas. Las hiedras que la cubren no solo representan el avance implacable de la naturaleza, sino también la persistencia de la memoria y el espíritu humano.

Marco cuadrado en la envolvente de ramas de acero de The Vanished House, que enmarca el jardín y el pabellón

Interior al aire libre de The Vanished House, con muros de ramas metálicas enmarcando el paisaje

Lo que una vez no fue nuestro

En su simplicidad, la obra plantea preguntas sobre lo que perdura y lo que se desvanece. En el contexto de la Bienal, se convierte en un comentario sobre la interacción entre el hombre y su entorno. Cómo la naturaleza reclama lo que una vez fue suyo.

Se trata de un recordatorio conmovedor de la fugacidad y la belleza inherente en la desaparición.

Vanos rectangulares encadenados a través de los muros de ramas de acero de The Vanished House

Hu Quanchun no solo crea una pieza arquitectónica, sino un espacio donde la memoria, la pérdida y la esperanza coexisten. Un lugar para reflexionar sobre la conexión entre el hombre y la naturaleza y nuestras inevitables ataduras a ésta. Una representación del recuerdo del tiempo y su imparable camino.

Hastial de The Vanished House con tracería de ramas y óculo, frente al césped y el cielo azul

The Vanished House de acero oxidado con ventana circular y chimenea, en un parque con colinas

Maqueta blanca de The Vanished House, casa a dos aguas calada con un dibujo de ramas

Alzado de The Vanished House con la silueta de casa calada en malla y tres figuras para dar escala Alzado de la envolvente calada de The Vanished House con tres huecos de paso y figuras a escala

Descubre el Panteón de ÁBATON, un proyecto espiritual que demuestra que la arquitectura siempre narra una historia, mantiene un significado y destila coherencia.