Saltar al contenido
|
25 de febrero de 2013
|
Blanca Marías Revenga

Cuando el vestidor es el rey de la casa

Es evidente que todos decoramos nuestro hogar con muebles y complementos que transmiten algo de nuestro propio carácter, pero en ocasiones, la personalidad de un propietario puede impregnar y dirigir por completo la arquitectura misma de la vivienda.

Esquina en zigzag del vestidor de vidrio iluminado con prendas colgadas y escalones de microcemento

Esto es algo que se refleja de manera muy llamativa en un reciente proyecto del estudio japonés Airhouse Design Office, liderado por Keiichi Kiriyama. La idea era renovar un apartamento de hormigón armado con una antigüedad de 40 años en Jiyugaoka, un barrio de Tokio muy de moda en la actualidad. Con abundantes tiendas de ropa, restaurantes, cafés y establecimientos de decoración, se ha convertido en uno de los lugares más atractivos para vivir de la capital nipona.

Apartamento de Keiichi Kiriyama en Tokio con techo de hormigón visto, cocina al fondo y ventanal

Cocina lineal con encimeras de acero, placa de gas y lámparas negras bajo un techo de hormigón

En este caso, la clienta fue muy explícita: quería un armario enorme para su ropa. Al ser una apasionada de la moda y disfrutar tanto probándose prendas o mostrando sus nuevas adquisiciones, Kiriyama pensó que sería una lástima ocultar por completo los vestidos. Y en una vuelta de tuerca genial, organizó todo el espacio de la vivienda en torno a un gran vestidor transparente.

Pasillo estrecho junto al vestidor de vidrio con ropa colgada en el apartamento de Jiyugaoka

Situado en el centro del apartamento, este pasillo en zigzag conecta el salón-comedor con el dormitorio, siendo el verdadero eje de la casa. Unas grandes puertas correderas de cristal exhiben los modelos como si formaran parte de una exposición o del muestrario de una tienda, y los protegen del polvo.

Persona dentro del vestidor iluminado del apartamento de Jiyugaoka con marcos negros y peldaños
El protagonismo de esta zona es indiscutible, ya que incluso hay que introducirse en el vestidor para acceder a los dos baños. Así pues, constituye una mezcla de lugar de paso, espacio elegante de almacenamiento y testigo de los cambios de decorado en función de la estación del año.

Vestidor acristalado con prendas colgadas junto a un aseo de microcemento en el piso de Kiriyama

Baño de hormigón con bañera encastrada, lavabo corrido y techo en bruto en el piso de Kiriyama

Estancia de hormigón en bruto con escritorio corrido y volumen gris del vestidor en el piso de Tokio

Dormitorio del apartamento de Jiyugaoka con cama blanca tras un murete de microcemento y aplique de pared

Según comenta el propio arquitecto, su propósito fue mezclar vida y moda, de manera que la clienta pueda cambiar su estado de ánimo cuando pasee por la casa. Además, representa un contraste equilibrado entre la frialdad del hormigón visto -presente en todas y cada una de las estancias- y la explosión de color tras los cristales. Unas tonalidades que irán cambiando continuamente para seguir el dinamismo vital que desprenden las habitaciones irregulares de Kiriyama.

Cocina con isla de microcemento, campana cúbica y tres lámparas negras colgantes en el piso de Tokio

Isla de cocina de microcemento y butaca de madera junto al ventanal del apartamento de Jiyugaoka

Fotografías: Toshiyuki Yano.

Planta reformada del apartamento de Jiyugaoka con el vestidor en zigzag en el centro

Plano del estado original del apartamento de Jiyugaoka antes de la reforma de Keiichi Kiriyama