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11 de febrero de 2026
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Paula Cárdenas Giménez

Cómo decorar tu comedor en Navidad.

La Navidad invita a repensar el comedor como un espacio de encuentro. Desde ÁBATON entendemos la decoración no como un añadido superficial, sino como un ejercicio de equilibrio entre luz, materiales y proporción. Las piezas seleccionadas aportan textura, color y calidez sin alterar la serenidad del espacio. Cada elemento cumple una función atmosférica y acompaña la arquitectura con discreción.

Las copas de vidrio coloreado de Pols Potten introducen un gesto sutil de celebración. Sus transparencias y patrones grabados permiten que la luz —natural o artificial— se refleje de manera fragmentada sobre la mesa, generando destellos que animan el conjunto sin recargarlo. Funcionan como pequeños acentos cromáticos que conviven con manteles neutros y piezas más sobrias, manteniendo siempre la armonía visual.

La serie Grandpa aporta una dimensión táctil y cálida. Sus esmaltes en tonos terracota, verde antiguo o dorado recuerdan a la cerámica tradicional, reinterpretada con un acabado más contemporáneo. Estas piezas introducen variación cromática sin perder cohesión, enriqueciendo la mesa a través de lo artesanal. Son especialmente adecuadas para equilibrar mesas amplias o superficies cerámicas más frías, aportando un matiz más humano y cercano.

Los portavelas, con formas escultóricas y juegos geométricos, cumplen una doble función: aportan verticalidad a la composición de la mesa y modulan la luz. La vela, como fuente lumínica suave y fluctuante, genera una atmósfera íntima muy adecuada para las reuniones invernales. Su presencia estructurada —bases sólidas, materiales cerámicos— añade un contrapunto elegante a la ligereza del vidrio y la porcelana.

La iluminación es esencial en la construcción de un comedor navideño. La lámpara Mei de Carpyen actúa como un elemento arquitectónico suspendido: sus líneas curvas y su distribución equilibrada generan una luz cálida que unifica el espacio. No pretende ser protagonista, sino ordenar la estancia desde arriba, articulando la mesa como centro de gravedad visual.

Las luminarias de vidrio esmerilado aportan una lectura más suave y envolvente de la luz. Su textura difumina los brillos y crea un ambiente sereno, coherente con el estilo ÁBATON, donde la iluminación acompaña sin imponerse. Su forma orgánica dialoga muy bien con mesas cerámicas o superficies pulidas, equilibrando la composición.

La mesa Spyder Keramik introduce un lenguaje escultórico que ordena el comedor. Su base metálica en forma de cruce aporta estabilidad visual y su sobre cerámico de gran formato ofrece una superficie generosa para la celebración. La cerámica, con sus vetas naturales, actúa como una capa más dentro del diálogo material del espacio: sobria, resistente y sofisticada.

La Skorpio Keramik enfatiza la geometría y la ligereza. Su base entrecruzada aporta movimiento y tensión controlada, mientras que el sobre cerámico mantiene la neutralidad cromática. Es una pieza que permite que los elementos decorativos cobren protagonismo sin competir con la arquitectura del mobiliario.

La silla Xume combina madera maciza y fieltro natural, logrando una presencia amable y cálida. Su ergonomía la convierte en una aliada para cenas prolongadas, y su estética discreta permite que el conjunto del comedor respire. Es un diseño honesto, directo y táctil, muy alineado con el uso de materiales auténticos característico de ÁBATON.