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Casa de una planta con muros blancos y pabellón de madera y vidrio sobre una pradera verde
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9 de octubre de 2026
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Paula Cárdenas Giménez

Casa Yoshi: el peso exacto de la madera

  • Arquitectura: AR Arquitetos
  • Fotografía: Fran Parente

Una residencia de cuatrocientos siete metros cuadrados en Brasil donde la madera estructura el espacio, el paisaje y la identidad del proyecto. AR Arquitetos —Marina Acayaba y Juan Pablo Rosenberg— proponen una arquitectura que surge de la topografía y dialoga con la exuberancia del entorno natural. Fotografía de Fran Parente.

Hablar de Casa Yoshi es hablar del material como argumento arquitectónico. Marina Acayaba y Juan Pablo Rosenberg, al frente del estudio AR Arquitetos, conciben este proyecto de cuatrocientos siete metros cuadrados como una investigación sobre el potencial expresivo de la madera en el territorio brasileño. El resultado no es simplemente una casa de campo: es una propuesta que articula estructura, envolvente y paisaje en una sola operación formal, trazando un diálogo entre la tradición constructiva local y una sensibilidad contemporánea de gran precisión técnica.

La casa se sitúa sobre una pendiente que impone condiciones al proyecto. La sección aprovecha el desnivel para organizar los espacios en niveles que conectan visualmente con el entorno sin renunciar a la privacidad interior. Los volúmenes emergen desde la ladera con una geometría contenida, casi austera, que contrasta con la exuberancia del paisaje circundante. La carpintería de madera estructura también el lenguaje de las fachadas: lamas verticales, tablones y vigas se combinan con una lógica que oscila entre lo artesanal y lo contemporáneo, estableciendo una gradación entre el exterior inmediato y el interior protegido.

En el interior, la madera se mantiene como protagonista pero adopta un carácter más íntimo. Los techos inclinados, las vigas vistas y los suelos continuos configuran estancias de escala generosa que se abren al exterior a través de grandes carpinterías. La fotografía de Fran Parente captura con precisión esa cualidad de la luz brasileña que penetra filtrada entre las lamas, depositándose sobre los planos de madera y los volúmenes blancos con una suavidad que transforma el espacio según la hora. Casa Yoshi es, en definitiva, una demostración de que la arquitectura de alto valor técnico puede convivir con la materia local, el clima y la tradición constructiva sin perder coherencia ni ambición formal.