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23 de agosto de 2019
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Pedro Ferrer

Alila Yangshuo, de fábrica de azúcar a hotel con encanto

Ubicado junto a las espectaculares formaciones kársticas del río Li, el Hotel Alila Yangshuo revitaliza un antiguo complejo azucarero de la década de los años 60. Las viejas instalaciones se conservaron como testigos del pasado industrial y ocupan el centro del nuevo entramado hotelero. El estudio pekinés Vector Architects añadió una plaza y un estanque, preservando también la enorme armadura utilizada para cargar la caña de azúcar y que hoy renace como solárium.

Edificio del Hotel Alila Yangshuo de Vector Architects bajo un pico kárstico cubierto de vegetación

Vista aérea del Hotel Alila Yangshuo, con la antigua fábrica de azúcar, la chimenea y los estanques junto al río Li

Piscina alargada del Hotel Alila Yangshuo entre pilares, con los picos kársticos reflejados al fondo

A través de un diálogo continuo entre lo nuevo y lo viejo, se busca una integración perfecta de los volúmenes adicionales. En lugar de replicar la arquitectura de la parte industrial y sus muros de mampostería, se apostó por estructuras sencillas de hormigón con fachadas de celosía que no interrumpieran las vistas panorámicas.

Celosía de bloques de hormigón y voladizo cubierto de plantas en el Hotel Alila Yangshuo, de Vector Architects

Porche de hormigón con celosía cerámica frente a la antigua fábrica de azúcar del Hotel Alila Yangshuo

Al mantener el perfil de los nuevos edificios lo más simple posible, se potencia la fuerza expresiva del patrimonio industrial. De hecho, se mantuvo la misma inclinación de los tejados para crear un todo coherente.

Antigua fábrica de azúcar rehabilitada como Hotel Alila Yangshuo, con los estanques y los montes kársticos

Escalera de hormigón visto junto a un muro perforado en el Hotel Alila Yangshuo de Vector Architects

El proyecto incluye un gran jardín para que los huéspedes disfruten del paisaje al aire libre. Así, el hotel dispone de dos sistemas de circulación paralelos: uno más funcional, como acceso de servicio, y otro más contemplativo, con una pasarela suspendida que conecta tres terrazas cubiertas a modo de cuevas. Se habilitan espacios abiertos, con mucha luz, junto a otros más oscuros con el objetivo de que el visitante experimente distintas sensaciones y condiciones de iluminación. Y todo ello en continuo intercambio visual con una naturaleza desbordante.

Fachada de hormigón con celosía y bambú del Hotel Alila Yangshuo, de Vector Architects, en Yangshuo

Habitación del Hotel Alila Yangshuo con cama, banco y ventanal abierto al verdor de los montes

Sala de hormigón visto en penumbra, con lucernario curvo y una luz que proyecta una celosía sobre un espejo de agua

Las crestas y cañones que salpican el valle del río Li en su camino hacia el sur contrastan con la marcada horizontalidad del programa. Se establece así un equilibrio de formas entre el entorno exuberante y los espacios construidos. El hotel enmarca las mejores vistas al horizonte montañoso en sus diferentes niveles, bien mediante sencillas aberturas en las paredes o a través de balcones panorámicos.

Hotel Alila Yangshuo junto al río Li y un monte kárstico visto desde las alturas, en Guangxi, China

Celosía de bloques de hormigón enmarcando un patio con vegetación en el Hotel Alila Yangshuo

Y la vegetación circundante también se incluye dentro del hotel gracias a pequeños jardines conectados entre sí por canalizaciones de agua. Un conjunto que discurre en armonía combinando piedra, hormigón, madera y bambú.

Pabellones de la antigua fábrica reflejados en el estanque del Hotel Alila Yangshuo, de Vector Architects

Chimenea de ladrillo de la antigua fábrica y estanque entre sauces y celosías del Hotel Alila Yangshuo

Canal y jardín entre troncos con el pabellón de celosía al fondo, en el Hotel Alila Yangshuo

Terraza con cubierta de lamas de bambú que se curva sobre dos personas, con vistas al paisaje de Yangshuo