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28 de marzo de 2020
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David Hiniesto

Una reforma diferente. Espacio no–binario.

El estudio Pachón-Paredes (Inés García Pedrosa y Luis Pachón) interviene reformando un piso de un edificio de 15 plantas construido en 1950 en la actual zona de Madrid Río. Se partía de un espacio de 100m2 muy compartimentado.

Planta diáfana con círculo amarillo en el suelo, armarios de roble y estantería, en el espacio no binario de Madrid Río

Esta interesantísima reforma se generó con la premisa de permitir la transformación del espacio habitable en función de las necesidades, cambiantes, de cada momento y de cada usuario. La existencia paralela y solapada en nuestras vidas de lo laboral, lo doméstico y lo lúdico en el día a día es también un elemento clave y definidor de este espacio “no binario”.

Mesa redonda de madera y armarios de roble a ambos lados en el espacio no binario de Pachón-Paredes

Sala alargada de suelo de hormigón pulido con mesa, estantería y plantas en la reforma de Pachón-Paredes

El carácter experimental de la intervención nació de una limitación económica y de una indefinición funcional: se necesitaban espacios de características diferentes pero que, de alguna manera, puedan hibridarse o coexistir en un mismo espacio.

Hueco de paso revestido de roble que enmarca una mesa redonda con lámpara colgante en Madrid Río

Ventana con marco de madera y escritorio empotrado que mira a la ciudad en la reforma de Pachón-Paredes

El espacio se ha trabajado como si no fuera el de un piso, de tamaño reducido, planteando así una distribución en planta de cruz latina, una planta de iglesia en el que la preexistencia ha quedado reducida a lo esencial dejando su estructura vista. El “aire” que llena la cruz latina configura el espacio libre no definido.

Mesa blanca y lámpara colgante entre grandes armarios de madera en el espacio no binario de Pachón-Paredes

Banco de madera bajo un gran ventanal junto a un muro de ladrillo encalado en la reforma de Madrid Río

De esta manera, se generan cinco espacios de tamaño y forma similar, cuya función no se predetermina desde el proyecto, para que sea el usuario el que los defina con su uso, variable a corto, medio o largo plazo.

Planta en cruz latina con mesa larga de madera, estantería y suelo de hormigón en la reforma de Pachón-Paredes

Rincón con plantas y un perro entre armarios de roble y estantería en el espacio no binario de Madrid Río

Los espacios inversos a la cruz latina alojan los espacios programados, de uso más fijo, y concebidos como espacios servidores que dan soporte a las funciones que surjan en el espacio libre. También los materiales y el mobiliario se han elegido para contribuir a esa espacialidad y funcionalidad “no binaria”, sino híbrida. Así la duplicidad de usos de algunos elementos, como la isla de cocina que puede usarse como mesa, o escritorio.

Estantería de libros al fondo de un pasillo con suelo de hormigón en la reforma de Pachón-Paredes, Madrid

Frente de armarios de roble con cocina integrada y pilar de malla metálica en el espacio de Pachón-Paredes

Todos los espacios y elementos que tienen una función concreta (como el baño, los electrodomésticos, etc.) quedan ocultos tras armarios y paneles de suelo a techo, excepto elementos esenciales como iluminación, ventanas, sillas, suelo, paredes y techo. Las texturas de las paredes y su construcción no dejan claro si son paramentos, panelados, puertas, o armarios.

Puerta pivotante revestida de roble que da paso a la mesa redonda, en la reforma de Pachón-Paredes

Pared completa de armarios de roble junto a una ventana, en el espacio no binario de Pachón-Paredes

Vista desde el salón con plantas hasta una ventana con escritorio y la ciudad al fondo, en Madrid Río