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12 de mayo de 2013
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Guillermo Santos García

Un sorprendente oasis de madera en pleno Brooklyn

El arquitecto norteamericano Nicholas Hunt acaba de construir un pequeño estudio al aire libre para su cliente más exigente: él mismo. Este refugio privado de 5 m2 está situado en el patio trasero de su propia casa, en el barrio Boerum Hill de Brooklyn.

Brooklyn Garden Studio de madera de cedro reciclada entre la vegetación del patio trasero

Con este proyecto, Hunt buscaba una doble vía de escape del inmenso paisaje urbano de la ciudad de Nueva York. Por un lado, el hecho de divertirse construyéndolo en sus ratos libres, y por otro, el placer de habitar este oasis una vez terminado y convertido en «el sitio perfecto para disfrutar de un libro o una siesta por la tarde».

Fachada de tablas de cedro del estudio de Nicholas Hunt en un patio de Brooklyn rodeado de vegetación

Dotado de líneas limpias y una estética angulosa, el Brooklyn Garden Studio tiene una planta rectangular de 1,5 metros de anchura y 3,3 de profundidad. Así pues, un interior modesto, pero lo suficientemente grande como para incluir una lámpara, un sillón, una alfombra y otras comodidades.

Estudio de madera pintada de blanco con alfombra roja, butaca y ventana horizontal al jardín

Los materiales son también humildes, empezando por la estructura y los revestimientos, con un exterior a base de tablones de cedro recuperados de un trabajo anterior y un interior con estacas blancas dispuestas en horizontal, procedentes de la valla de madera de la propiedad de sus padres en Massachusetts.

Interior blanco del Brooklyn Garden Studio con silla de madera, plantas en macetas y alfombra

El tejado inclinado está cubierto en parte por césped para mimetizarlo con la naturaleza circundante e incorpora un tramo de plexiglás que asegura una excelente iluminación interior. Con 2,3 metros en su punto más alto y 1,7 en el extremo opuesto, permite caminar sin problemas por todo el espacio.

Interior blanco del Brooklyn Garden Studio de Nicholas Hunt con butaca, lámpara de pie y lucernario

También dispone de ventanas -dos de ellas practicables- a unas alturas estratégicas para disfrutar del jardín y los árboles una vez sentados, pero sin vistas a las construcciones vecinas y manteniendo el interior a salvo de las miradas indiscretas de los vecinos. La puerta de acceso queda asimismo oculta en la parte posterior. Esta disposición asegura un relax total dentro del estudio.

Estudio de madera blanca con lucernario, puerta acristalada al jardín y una planta en maceta de barro

Por la noche, la construcción irradia una luz cálida a través del techo, las ventanas y las celosías de listones, iluminando el patio trasero y creando un ambiente muy acogedor en el jardín.

Puerta abierta del estudio de cedro de Nicholas Hunt en un patio de Brooklyn con una silla dentro

El Brooklyn Garden Studio, sin duda el trabajo más personal de Nicholas desde que fundase Hunt Architecture en 2013 junto a su hermano Andrew, se construyó en tres meses y costó menos de 1.200 dólares, gracias a su simplicidad y al uso inteligente del material reciclado. Un paraíso asequible en la ciudad que nunca duerme.

Fotografías Nicholas Hunt y Brian Ferry

Planta de la casa de Nicholas Hunt en Brooklyn con el estudio de jardín al fondo del patio

Sección del Brooklyn Garden Studio de Nicholas Hunt con cubierta vegetal, banco y estanterías

Axonometría explotada del Brooklyn Garden Studio con la cubierta, la estructura y los cerramientos

Secciones constructivas de los muros del Brooklyn Garden Studio con sus capas y anotaciones