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20 de octubre de 2013
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Eva Espada Rebollo

Summer Cottage G18, una integración perfecta en el paisaje danés

Skagen es la ciudad más septentrional de Dinamarca. Un polo turístico situado en el extremo de la península de Jutlandia, famoso por sus dunas y las vistas panorámicas sobre el Mar del Norte y los estrechos del país.

Summer Cottage G18 de ARDESS en Skagen, cabaña de madera gris entre dunas y vegetación bajo un cielo nublado

Playa de arena y mar en Skagen, Dinamarca, con la costa curva y un cielo de nubes dispersas

Es precisamente en una de sus playas, a escasos metros del agua, donde el estudio danés de arquitectura ARDESS tuvo que enfrentarse a un reto apasionante. Con sede en Aarhus y liderado por Sebastian Schroers, están especializados en diseño residencial con personalidad propia, y eso era justo lo que requería el proyecto de su cliente.

Pasillo de la Summer Cottage G18 hacia un dormitorio con litera y manta de piel, en blanco y negro

El objetivo era construir una casa de verano, pero el problema residía en la ubicación elegida. Debido a las especiales restricciones en cuanto a edificación para conservar esa zona costera de Skagen, los arquitectos debieron crear su diseño sobre los cimientos de la casa original, lo que dejaba una superficie de tan solo 54 m2.

Salón de la Summer Cottage G18 con sofá bajo y cojines frente a un ventanal abierto a las dunas

Además, para no romper la linealidad del paisaje, la casa tenía que tener solo una planta. Todo un desafío adicional, ya que debía acoger a dos familias.

Paisaje de dunas y brezal en Skagen con la Summer Cottage G18 baja en el horizonte bajo nubes

Visto el entorno de arena, hierbas y arbustos, se diseñó como un bloque sólido de madera siguiendo la geometría original, pero sacando todo el partido posible al emplazamiento.

Terraza de tablas de la Summer Cottage G18 con mesa y sillas, rodeada de hierba de duna

Para lograr una integración perfecta en el paisaje fue fundamental la elección de los materiales. Tanto para el techo a dos aguas como para la fachada se escogió madera de cedro. El tono gris de los tablones proporciona la impresión de un bloque plateado que, en palabras de ARDESS, «parece un pecio de madera a la deriva en el lugar donde la playa se funde con las dunas».

Paisaje de dunas y brezal en Skagen con la Summer Cottage G18 baja en el horizonte bajo nubes

La restricción del espacio para cada familia se solventó mediante dos dormitorios con baños individuales y entradas privadas, junto con una gran zona común que incluye la cocina y la sala de estar, consiguiendo un espacio polivalente y adaptable. El uso de enormes ventanas panorámicas sin marco inunda de luz la vivienda y permite disfrutar de las vistas al mar y a las dunas en cualquier momento.

Cocina de madera clara de la Summer Cottage G18 con un ventanal alargado hacia las dunas

Como sello personal, el estudio incorporó entradas retranqueadas, ladrillo gris en interiores y una chimenea especial a modo de faro.

Entrada acristalada de la Summer Cottage G18 con un pasillo de madera que atraviesa la casa

Baño de la Summer Cottage G18 con paredes de listones de madera, lavabo blanco y espejo

El conjunto se completa en el exterior con terrazas de madera -estratégicamente colocadas para conectar con el interior- y pequeños muros de retención del mismo material que sirven para detener el avance de la arena y como bancos.

Summer Cottage G18 de ARDESS en Skagen, casa de madera oscura con ventana horizontal y chimenea entre dunas

Todo un ejercicio de estilo que recibió el Premio Skagen City Foundation en 2015.

Fotografías: ARDESS