Casa ARCO

  • Proyecto de Arquitectura, interiorismo, paisajismo y construcción ÁBATON
  • Fotografías de Belén Imaz, Derek Pedrós y Paula Cárdenas

Casa ARCO es uno de los proyectos más especiales en los que hemos trabajado en los últimos años, ya que nace desde una premisa clara y muy especial que condiciona su concepto desde el inicio: crear una casa a medida para el arte.

Sus propietarios, apasionados coleccionistas de arte contemporáneo, entendían la arquitectura como parte activa del discurso artístico y vital que define su forma de habitar. El encargo partía de una idea clara de la apreciación de la belleza y el protagonismo del color.

Casa ARCO se organiza en dos zonas diferenciadas —una más pública y otra de uso familiar— articuladas por un núcleo central donde se formaliza la entrada a la vivienda a través de una puerta pivotante. Una escalera de hormigón peldañeada preside el espacio, enmarcada por un gran ventanal que muestra la zona norte del jardín como una obra de arte cambiante con el tiempo.

 

La zona este de la casa recoge los espacios destinados a compartir con invitados: salón, comedor y cocina se desarrollan en una secuencia fluida de estancias, abiertas por completo al exterior mediante ventanas correderas que convierten este espacio en porche en las épocas calurosas. 

El salón  se enmarca a sur y norte por el color del paisajismo, un diálogo continuo con piezas de interiorismo como las butacas Costela de Tacchini y obras de arte como “Gemelares” de Luis Gordillo, que ganan protagonismo en un fondo arquitectónico marcado por el minimalismo y la madera estructural vista.

El comedor, concebido como una zona casi expositiva, lo preside una pintura de gran formato de Jose Luis Alexanco, una obra con presencia visual que se equilibra con la ligereza de la lámpara Simbiosi de Davide Groppi. 

La cocina, de diseño ÁBATON, apuesta también por el color, con una distribución en torno a una gran isla y con acceso a una cocina de servicio semi oculta.

Alfombras de Nanimarquina junto con piezas de exposición convierten este espacio en una parte estética y cuidada pero muy vivida de la casa, en contacto directo con la zona sur del jardín. Los grandes ventanales se ocultan en los muros, generando un diálogo directo y sin interrupciones visuales. 

El paso hacia el ala más pública de esta casa a medida se formaliza mediante un volumen revestido en chapa metálica que conduce a un aseo minimalista, donde un lavabo volado de piedra natural se sitúa frente a una gran ventana enmarcando el paisajismo. Incluso en estos espacios de tránsito, la arquitectura cuida la relación entre materia, luz y naturaleza.

En el área oeste se sitúan los espacios de uso familiar. Aquí una gran zona continua se articula mediante diferencias de nivel que ordenan cocina, salón y un espacio singular: un simulador de golf, reflejo de otra de las pasiones de los propietarios. Desde este ámbito se accede directamente al jardín, donde un minigolf se integra de manera natural en el proyecto paisajístico.

El salón se hunde ligeramente en el terreno, rodeado por masas de vegetación escalonadas que ofrecen una perspectiva envolvente de color y naturaleza. Obras como la escultura de Xavier Mascaró o “Axuk” de Juanjo Maillo establecen un lenguaje contemporáneo con piezas de interiorismo atemporales como el Bend-Sofa diseñado por Patricia Urquiola o la TMM de Miguel Milá. A una altura ligeramente superior se ubica una cocina abierta con encimera de mármol y un espacio más informal y distendido para la familia.

Este sector de la vivienda incorpora además un despacho, un aseo y un gimnasio acristalado, como un rincón en mitad de la vegetación, configurando un área más íntima pero igualmente abierta al exterior. 

En la entreplanta entre el nivel principal y el de los niños, una zona más reservada, se independizan la suite principal y un segundo despacho.

 

El dormitorio se abre a una gran terraza ajardinada que prolonga la estancia hacia el exterior. El baño, concebido como un espacio abierto y luminoso, integra ducha y bañera exenta frente al jardín, reforzando la experiencia de intimidad en contacto con la naturaleza. Vestidor, dormitorio y terraza se encadenan como una secuencia continua de espacios.

En la planta superior dos dormitorios infantiles tienen su acceso a través de una sala de estar común para los niños, concebida como un espacio flexible donde también el arte tiene presencia.

Proyectamos un espacio exterior para disfrutar del jardín en todas las épocas del año: un pabellón con chimenea y un comedor para disfrutar del aire libre sin renunciar a la comodidad en todas las estaciones.

El proyecto del jardín se desarrolla bajo criterios New Perennial, con una composición naturalista basada en gramíneas y vivaces que evolucionan con las estaciones. La pradera principal dialoga con masas de vegetación más libre que aportan textura, movimiento y biodiversidad; un ecosistema perfecto para aves e insectos polinizadores.

Entre la vegetación se trazan caminos que invitan a recorrer el jardín y descubrir distintos ámbitos: un pabellón con comedor exterior, concebido como estancia abierta en contacto directo con el paisaje; un área de lectura bajo la sombra de un árbol; y zonas de descanso que se integran con naturalidad en el entorno.

El paisajismo no es un fondo, sino una extensión viva de la arquitectura. La casa se abre, se protege y se enmarca a través del jardín.

CH54 es el resultado de un trabajo integral donde arquitectura, interiorismo y paisaje construyen un soporte silencioso pero expresivo para la vida y el arte. Un hogar pensado para habitar, contemplar y compartir desde unas premisas sostenibles, conscientes y empáticas.