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2 de agosto de 2019
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Pedro Ferrer

Nils Van der Celen y la búsqueda de ambientes serenos

Nils Van der Celen es un diseñador de interiores belga especializado en crear soluciones atemporales. A través del equilibrio de materiales y su especial atención al detalle, logra potenciar la arquitectura de las viviendas hasta transformarlas en ese hogar personalizado que buscan sus habitantes.

Comedor con mesa ovalada de madera, sillas de enea y cuadro negro en el proyecto BUN de Nils Van der Celen, Knokke

Un buen ejemplo de su labor es el proyecto BUN, la renovación integral de un apartamento de los años 60 en la localidad flamenca de Knokke. Situado junto a la costa, la premisa principal era conseguir un ambiente tranquilo y flexible para una familia numerosa.

Sala de líneas serenas con sofá claro, mesa ovalada y banco corrido en el piso BUN de Nils Van der Celen

Como paso previo, se optimizó la distribución abriendo los espacios separados en la zona de estar. De este modo, se obtuvo una mayor conexión entre el comedor y el área común. Se optó por un amueblamiento mínimo con un gran sofá continuo paralelo a la isla de la cocina para una mayor flexibilidad a la hora de utilizar dicho espacio.

Puerta de vidrio y carpintería metálica junto al comedor en el piso BUN de Nils Van der Celen, en Knokke

Salón y comedor continuos con banco de roble y taburetes de madera en el proyecto BUN de Nils Van der Celen

En cuanto a los dormitorios, se organizaron en una suite principal, un dormitorio juvenil con literas y una habitación de invitados con un baño adicional separado con ducha.

Rincón de estudio con escritorio de roble y litera en un dormitorio infantil del proyecto BUN, Knokke

Dormitorio blanco con cortinas ligeras visto desde la puerta en el proyecto BUN de Nils Van der Celen

Siguiendo la línea estética propia de Van der Celen, se eligieron unos materiales naturales que persiguen la armonía de tonos, con los colores arena como recuerdo de la playa cercana. Un sabor costero que también se refleja en los suelos de arcilla calcárea con conchas marinas o en el revestimiento en color beis de las paredes de los baños.

Baño blanco con lavabo sobre mueble, espejo vertical y grifería mural en el proyecto BUN de Nils Van der Celen

Cocina blanca con encimera de piedra, estantes de roble y paredes de microcemento en el proyecto BUN, Knokke

La madera es otro ingrediente fundamental en el proyecto BUN. La chapa de roble proporciona calidez a los interiores, tanto en estanterías, como en mesillas, cabeceros o en el banco corrido del comedor, donde contrasta con la tonalidad más oscura de la mesa.

Dormitorio con cabecero de roble y armario blanco empotrado en el piso BUN de Nils Van der Celen

Detalle de la mesa de madera sobre un zócalo de roble y suelo de terrazo claro en el proyecto BUN

Mientras que en toda la casa priman las líneas rectas –de una sobriedad absoluta–, en la elección del mobiliario se permitió alguna concesión a las curvas, como la citada mesa de comedor, un diseño de la francesa Charlotte Perriand comercializado por Cassina. Este clásico atemporal comparte espacio con una versión contemporánea de la rústica silla de anea y unos sólidos taburetes para los más pequeños. Son detalles que aportan auténtico sabor de hogar y hacen la vida más cómoda y fácil a toda la familia.

Mesa de comedor con sillas de enea, taburetes de madera y alfombra redonda en el piso BUN de Nils Van der Celen

Isla de cocina con encimera de piedra y estantes de roble junto a cortinas de lino en el proyecto BUN, Knokke