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15 de marzo de 2015
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Pedro Ferrer

Los voladizos simbolizan el respeto al medio natural en el proyecto 5 Casas

El proyecto 5 Casas, obra del joven arquitecto argentino Carlos Alejandro Ciravegna, es un ejemplo perfecto de cómo adaptarse al terreno a partir de la sencillez. En un principio, la colina escarpada donde había que construir, situada en el enclave turístico de Villa Carlos Paz, al oeste de Córdoba, no invitaba precisamente al optimismo.

Hilera de casas blancas en voladizo sobre la ladera rocosa del proyecto 5 Casas de Ciravegna, en Villa Carlos Paz

Sin embargo, en lugar de optar por una nivelación de la parcela, con el consiguiente impacto en un entorno con abundante vegetación, el problema se sorteó asentando las viviendas en voladizo sobre la roca. La decisión de aprovechar la topografía natural del lugar y la consiguiente sobreelevación potenció, además, unas mejores vistas sobre el lago San Roque desde el interior de cada hogar.

Paisaje serrano de Villa Carlos Paz con casas entre árboles bajo un cielo nublado, entorno del proyecto 5 Casas

La creatividad de Ciravegna se tradujo en un modelo de casas no lineales que generó una especie de villa o pequeño pueblo. Cada una de ellas aparece desdoblada en dos alas: una privada, con dos dormitorios y un gran baño –dividido en sectores– que incorpora jacuzzi y ducha escocesa; y otra pública, que incluye la sala de estar, la cocina y una zona equipada con asador en el área de voladizo que puede abrirse como una terraza al aire libre.

 

Casas blancas de tejado a dos aguas voladas sobre la roca con el jardín en primer plano, 5 Casas, Argentina

El acceso a estas 5 unidades de 100 m2 sin aleros se efectúa a través de escaleras flotantes de hormigón colocadas entre los dos volúmenes, lo que potencia aún más la sensación de liviandad de los bloques.

Dos volúmenes blancos en voladizo sobre la roca con una escalera de losas que baja al jardín en 5 Casas

La iluminación también se cuidó al máximo. Los grandes ventanales regulan la luz mediante un sistema de «persianas» de metal perforado, que tamizan la incidencia del sol y funcionan también como un elemento de seguridad. Así mismo, el color blanco de toda la estructura exterior, incluidos los tejados, proporciona una sensación de uniformidad brillante a esta urbanización en miniatura. Algo así como una identidad propia que se desmarca de las demás viviendas del vecindario, integrándose sin estridencias en el paisaje natural de la sierra.

Fachadas blancas con ventanas apaisadas asomadas sobre la roca natural en el proyecto 5 Casas de Ciravegna

Interior blanco con suelo de cemento pulido, cocina al fondo y entreplanta bajo un techo inclinado en 5 Casas

Sala blanca con techo a dos aguas, lámparas colgantes y cristalera corredera en una vivienda de 5 Casas

Por último, la disposición de los bloques favorece un juego de sombras particularmente intenso en las áreas de voladizo, unos espacios que emergen como símbolo de respeto al dejar la base de la colina casi intacta.

Frente de una de las casas blancas de 5 Casas sobre un afloramiento rocoso con escalera de acceso

Corte constructivo de la cubierta inclinada y los muros de bloque cerámico de las casas del proyecto 5 Casas Esquema estructural de una de las casas de 5 Casas con pórticos y arriostramientos en diagonal sobre la ladera Secciones de las cinco casas escalonadas sobre la pendiente del proyecto 5 Casas de Ciravegna Planta de una vivienda de 5 Casas con dormitorio, baño, cocina y comedor numerados en su leyenda Plano de emplazamiento de las cinco casas alineadas sobre las curvas de nivel de la colina en Villa Carlos Paz Planta de cimentación de las casas de 5 Casas con los pilotes y la estructura sobre la roca Alzados y secciones de las cinco casas del proyecto 5 Casas con sus cubiertas inclinadas sobre la ladera