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8 de marzo de 2019
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Pedro Ferrer

Lone Madrone, una casa sostenible acurrucada junto al Pacífico

Desde su plataforma costera en la isla Orcas, la Casa Lone Madrone brinda unas vistas espectaculares del Pacífico y respeta al máximo el paisaje circundante. Situada cerca de la frontera del estado de Washington con Canadá y dentro del Monumento Nacional de las Islas San Juan, el estudio local Heliotrope Architects tuvo especial cuidado en respetar un entorno marino tan sensible al diseñar el proyecto.

Casa Lone Madrone de Heliotrope Architects con gran abertura acristalada hacia el mar entre vegetación

En primer lugar, se analizaron las posibilidades de la parcela. Al estar ubicada en una costa rocosa azotada por el viento y orientada al sur, se empleó una geometría en forma de cuña con un único volumen de una sola planta. Esta solución imita la pendiente de la ladera y ocupa una depresión natural rodeada de grandes árboles, con lo que se minimiza el impacto visual del edificio.

Casa Lone Madrone escondida entre abetos sobre la costa rocosa de la isla Orcas, frente al agua

Planta de la casa Lone Madrone de Heliotrope Architects con el eje entre jardín y mar

La vivienda es un refugio de vacaciones para una familia de cuatro miembros, que pidió al estudio una fuerte conexión con la tierra y el agua. Así pues, los espacios habitables se abren totalmente en el lado norte (hacia el jardín y el bosque) y hacia el sur (el océano) mediante un sistema de puertas corredizas. Esta disposición permite cerrar la casa con paneles deslizantes de madera para protegerla de las tormentas invernales y también para brindar seguridad adicional cuando está deshabitada.

Salón comedor de Lone Madrone abierto por completo al Pacífico, con lámparas de vidrio y vistas a las islas

Fachada de listones de madera y sendero de losas de piedra hacia el salón abierto de Lone Madrone

Lone Madrone al anochecer con las correderas de madera abiertas y el salón iluminado frente al agua

Así mismo, se privilegió el uso de materiales naturales de la zona, como el abeto de Douglas (suelos y molduras), el cedro rojo occidental (revestimiento externo y de paredes y techos) o el madroño del Pacífico –madrone en inglés– para elaborar los muebles.

Cocina de madera clara de Lone Madrone con isla, placa de acero y ventanal al bosque

Porche de tarima de madera junto a las correderas abiertas de la casa Lone Madrone entre pinos

Salón de Lone Madrone con estufa de leña, librería de madera, sillones turquesa y mesa de tablón

En cuanto al impacto ambiental, se equipó la casa con un techo verde de plantas nativas resistentes a la sequía para contrarrestar la merma de vegetación a raíz de la construcción. De ese modo, también se minimizó la pérdida de hábitat de los insectos cercanos a la costa, una fuente de alimento para el salmón Chinook, en peligro de extinción.

Lone Madrone de Heliotrope Architects al anochecer, con el interior iluminado y terraza de madera en el bosque

Sillas en torno a un brasero sobre la roca frente al mar al atardecer junto a la casa Lone Madrone

Además, se instaló un sistema de drenaje de las aguas pluviales para replicar el flujo natural sin interrumpir que había antes de la intervención sobre estos suelos tan poco profundos. 

Volumen revestido de tablillas oscuras de Lone Madrone entre troncos de abeto con el mar detrás

Terraza de Lone Madrone con mesa de comedor exterior junto a la cocina iluminada y una cala

Pensada hasta el último detalle, los generosos acristalamientos inundan de luz la Casa Lone Madrone, que cuenta con 3 dormitorios orientados hacia el bosque, 2 baños y una enorme zona diáfana para el salón-comedor y la cocina, esta última abierta en dirección al promontorio rocoso.

Baño con lavabo de madera y vista al dormitorio y al bosque en la casa Lone Madrone

Dormitorio de Lone Madrone con cama blanca y gran ventana cuadrada hacia los árboles y el mar

Salón de madera con librería y ventanal abierto al mar, Lone Madrone de Heliotrope Architects en la isla Orcas