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20 de octubre de 2012
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Eva Espada Rebollo

Landnemar: los paisajes minimalistas de Álvaro Sánchez-Montañés

Situada a escasa distancia del círculo polar ártico, Islandia es un país con gran actividad geológica y volcánica. Estos factores marcan el aspecto de sus paisajes: glaciares, desiertos y montañas se abren paso a través de un enorme territorio con una densidad de población de apenas 3 habitantes por km2.

Paisaje de Islandia de Álvaro Sánchez-Montañés: laguna termal azul humeante entre rocas oscuras

Figura solitaria en lo alto de un paisaje volcánico oscuro envuelto en niebla en Islandia, por Álvaro Sánchez-Montañés

Este aislamiento de la población islandesa es lo que ha querido retratar el fotógrafo madrileño Álvaro Sánchez-Montañés en su serie Landnemar. Un trabajo que sintetiza tres viajes a la isla en un periodo de cuatro años, durante los cuales recorrió multitud de lugares remotos, hablando con sus pobladores para entender su esforzado día a día. El título de la colección resume a la perfección su propósito, ya que «landnemar» significa colonos en islandés.

Naves agrícolas de chapa amarilla y gris en una pradera islandesa junto a un montón de heno con baliza naranja

Caballo pastando en una llanura parda de Islandia junto a un cobertizo de tejado rojo y un arroyo

Las instantáneas de Sánchez-Montañés logran transmitir las duras condiciones de los granjeros en Islandia, asentados en pequeños e incluso minúsculos núcleos de población: temperaturas extremas, áreas volcánicas o desérticas y seis meses al año sin apenas luz.

Barca roja varada en la orilla de arena negra de un lago en calma con colinas verdes en Islandia

Casa blanca con tejado rojo tras un árbol desnudo en una llanura islandesa, de la serie Landnemar

Cada fotografía refleja la interacción paciente del ser humano con esta tierra inhóspita, siendo al mismo tiempo una invitación para recorrer unos paisajes agrestes, aunque de gran belleza. Y es que incluso las imágenes más desoladoras desprenden una rara luminosidad, una sensación de paz y armonía natural desconcertante. Las casas aisladas, el paisaje infinito o la práctica ausencia de personas al otro lado del objetivo no irradian tristeza ni soledad, sino más bien adaptación y conquista sostenible.

Bañista nadando en una piscina exterior azul al borde del mar bajo un cielo gris en Islandia

Casas negras de tejado gris en un prado verde al pie de una montaña en Islandia, serie Landnemar

Como bien comenta el propio Sánchez-Montañés, sus conversaciones con los habitantes de estas tierras boreales le sirvieron para darse cuenta de que el ser humano no necesita mucho para vivir en equilibrio con la Naturaleza y ser feliz aun en entornos tan extremos y hostiles. Landnemar se torna así en una llamada personal a reflexionar sobre el modo de entender la vida en espacios tan distintos a nuestras grandes aglomeraciones urbanas, y a interiorizar el encanto de lo aislado.

Montón de redes de pesca con boyas amarillas en un puerto islandés bajo un cielo plomizo al anochecer

Camino sinuoso entre campos de lava oscura y colinas con nubes bajas al atardecer en Islandia

Pequeña iglesia negra con campanario junto a casas blancas en un pueblo islandés con montañas al fondo

Fotografías: Álvaro Sánchez-Montañés