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4 de diciembre de 2015
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Pedro Ferrer

La Mansión Dehn estrena segunda juventud de la mano de House of Finn Juhl

La Mansión Dehn muestra orgullosa su herencia rococó en el centro de Copenhague. Con dos ilustres vecinos como la iglesia luterana Marmorkirken y Amalienborg, la residencia de la familia real danesa, este edificio clásico lucha en la actualidad por preservar su carácter histórico sin renunciar a las necesidades que impone la vida moderna. De hecho, todo su interior acaba de ser remodelado gracias a una colaboración entre el estudio local Årstiderne Arkitekter y la firma de decoración House of Finn Juhl – OneCollection.

butaca pelícano de House of Finn Juhl en la Mansión Dehn

Despacho con ventanales de arco, sillones y mesa de trabajo en la Mansión Dehn renovada por House of Finn Juhl, Copenhague

El objetivo era crear un espacio de trabajo funcional, aunque conservando en lo posible la estética original de las habitaciones. En vez de ocultar las peculiaridades de cada rincón, se decidió ponerlas en valor, a través de la elección de unos colores y materiales que las resaltaran. El contrapeso entre tonalidades potentes y oscuras hace que destaque la arquitectura propia de cada estancia, ya sea una oficina, el área de recepción o la sala de usos múltiples, habilitada para reuniones, conferencias y otros eventos.

sala de eventos de la mansion Dehn

Sillas giratorias de nogal ante una pared azul grisácea con un cuadro en la Mansión Dehn de Copenhague

En cuanto a los materiales, prima el uso de lo natural: madera, piedra, cobre, lana o cuero, incorporando múltiples tejidos en forma de cortinas, muebles tapizados y alfombras, que dan un toque acogedor al tiempo que mejoran la acústica.

Sala de espera con sillones azules y obra enmarcada junto a un mostrador de madera oscura en la Mansión Dehn

Dos sillones azules de Finn Juhl junto a una lámpara de pie y una fotografía enmarcada en la Mansión Dehn

House of Finn Juhl aporta toda la herencia del diseñador danés, con unos muebles que conservan la modernidad con la que fueron concebidos, siendo un ejemplo de calidad vanguardista que resiste de maravilla el paso del tiempo. Sus formas orgánicas se adaptan tanto a las arquitecturas modernas como a las clásicas, de manera que han contribuido a crear un ambiente interior uniforme y bien cohesionado.

Hilera de sillas de madera y cuero con aplique de latón ante una pared azul, en la Mansión Dehn de Copenhague

Sala de reuniones con mesa negra, sillas de madera y dos aros luminosos bajo ventanas de arco en la Mansión Dehn

La apuesta por el diseño refinado se completa con otros elementos, como las paredes de cristal. Ubicadas en lugares muy concretos, para separar salas de reunión u otros espacios, en ellas se han cuidado al máximo los detalles. Así, ciertas partes del vidrio incorporan telas de separación al modo japonés, imitando la textura del papel, con el fin de dar una pincelada poética y sugerente al conjunto.

Pasillo enmoquetado con puertas en enfilada y carpintería de acero acristalada en la Mansión Dehn, Copenhague

Sala con mesas oscuras, sillas de madera y lámparas circulares bajo ventanas de arco en la Mansión Dehn

Y, por supuesto, la iluminación también ha sido decisiva en el rejuvenecimiento de la Mansión Dehn. Además de emplear recursos distintos en cada habitación, se buscaron efectos de luz y sombra para acentuar las singularidades.

Butaca de patas de madera y tapizado gris ante una pintura en la Mansión Dehn, con mobiliario de House of Finn Juhl

Imágnes vía House of Finn Juhl