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11 de mayo de 2014
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Blanca Marías Revenga

La casa de Juno refleja los beneficios de una renovación integral

La pequeña revolución que supone la llegada de un hijo suele ir asociada a la palabra reformas. Hoy presentamos un ejemplo ilustrativo en el que los planes iniciales tuvieron que ir modificándose sobre la marcha.

Interior de la Casa de Juno de Nook Architects con escalera transversal, cocina turquesa y suelo de roble, en Poblenou

Barrio de Poblenou. Una joven pareja hispano-sueca a punto de ampliar la familia decide encargar al estudio barcelonés Nook Architects la renovación de su vivienda recién comprada. Van a ser unas pocas mejoras: darle un aire nuevo a la cocina, abrirla a la sala de estar, añadir un baño y rejuvenecer la decoración. Sin embargo, al realizar los primeros trabajos se descubre que los materiales de construcción de esta casa entre medianeras dejan bastante que desear. De hecho, el forjado de la planta principal casi se vino abajo.

Cocina-comedor de la Casa de Juno con frente de azulejo turquesa, mesa de roble y puerta acristalada al patio

Ante esta desagradable sorpresa, el equipo decidió transformar el viejo hogar de dos plantas en algo mucho más abierto, luminoso y funcional, es decir, más nórdico. La pareja deseaba un espacio diáfano, sin paredes que aislaran las estancias.

Fachada trasera de la Casa de Juno con puertas de madera abiertas sobre el altillo y el patio de césped

Pasarela con barandilla de malla sobre una sala de juegos de suelo amarillo en la Casa de Juno de Nook Architects

Así pues, la estructura original dio un vuelco drástico. Una escalera colocada de forma transversal vertebra ahora los diferentes niveles, que pasan a ser tres al desalinear los forjados originales en las zonas dedicadas a dormitorio, dejando a medio camino el de la pequeña Juno. Esto facilita la supervisión de las madres tanto desde la habitación principal como desde el estudio.

Escalera metálica entre un muro de mortero y una barandilla de malla en la Casa de Juno

Escalera de peldaños de madera con barandilla de malla junto a la cocina turquesa de la Casa de Juno

La entrada a la vivienda se encuentra en un largo callejón, por lo que todo el volumen se orientó hacia la fachada que incluye el patio trasero y la terraza. Las grandes puertas acristaladas de ambas zonas garantizan una magnífica iluminación natural. Además, se abrieron dos lucernarios sobre la vertical de la escalera para que el sol llegue hasta el último rincón. 

Escalera metálica entre un muro de mortero y una barandilla de malla en la Casa de Juno

En cuanto a los acabados, se buscó el mayor confort sin abusar de los revestimientos: una capa de pintura, revoco visto o incluso el ladrillo desnudo original con la huella del trazado de la antigua escalera como testimonio del pasado.

Altillo con barandilla de malla, librería y banco corrido junto a la ventana de la Casa de Juno

En resumen, de un gran imprevisto ha surgido una casa familiar estupenda. 130 m2 de diversión para Juno, que casi tenía un año cuando se terminaron las obras.

Gran ventanal de madera abierto a un patio de césped con una tienda infantil y estanterías de libros

Carpintería de madera con hojas abiertas hacia una terraza con mesa y muro de ladrillo, en la Casa de Juno

Fotografías: NIEVE, PRODUCTORA AUDIOVISUAL

Sección perspectivada de la Casa de Juno con sus plantas, escalera transversal, altillo y patio posterior

Sección de la Casa de Juno con la escalera transversal y los espacios a distintas alturas marcados en verdePlano de la planta superior de la Casa de Juno con la zona de juegos destacada en amarillo Plano de la planta baja de la Casa de Juno con cocina, salón, comedor y patio en la vivienda del Poblenou Plano de la planta intermedia de la Casa de Juno con dormitorio y baño tintados en verde claro