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15 de marzo de 2019
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Pedro Ferrer

Kengo Kuma esculpe una impresionante cortina de luz en la Casa Batlló

La barcelonesa Casa Batlló es un homenaje de Gaudí a la luz y los colores del Mediterráneo, sintetizados en la gradación de azules de su patio interior. Tras su reciente rehabilitación, esta maravilla del modernismo ha recuperado todo su esplendor, añadiendo además 2.000 m2 nunca antes abiertos al público.

Fachada de la Casa Batlló de Gaudí en Barcelona, con trencadís de colores y balcones de máscara

Para esta nueva puesta de largo, el arquitecto japonés Kengo Kuma desplegó una monumental escultura que atraviesa las ocho plantas del edificio. Elaborada a partir de 164.000 metros de cadenas de aluminio Kriskadecor, viste el contorno de la nueva escalera de emergencia, obra de la firma londinense Ancient & Modern Chesneys Architectural. Con sus 13 toneladas de mármol español Negro Marquina esculpido a mano, el tramo final desciende en espiral desde la planta baja hasta las antiguas carboneras del sótano, siendo la escalera flotante de mármol más grande del mundo.

Escalera envuelta en cadenas de aluminio colgantes en la Casa Batlló, instalación de Kengo Kuma

Escalera de caracol negra entre cortinas de cadenas de aluminio en la Casa Batlló de Kengo Kuma

Dada la espectacularidad de esta «columna vertebral de dragón» y de su entorno, la creación de Kuma no podía ir a la zaga. De modo que el japonés rindió un homenaje al uso de la luz de Gaudí con la ayuda del iluminador italiano Mario Nanni. Al igual que él, utiliza un solo color de base, partiendo de un gris claro en la cima y oscureciendo el tono a medida que desciende hasta acabar en negro.

Escalera ascendente bajo la cortina de cadenas de aluminio con reflejos azules en la Casa Batlló

Detalle de las cadenas de aluminio colgadas en la escalera de Kengo Kuma en la Casa Batlló

El proyecto juega así con las analogías y va del cielo (aquí, la azotea y el desván) a la tierra (el sótano) a través de un paulatino viaje hacia la oscuridad. La cadenas de aluminio en cascada captan la luz procedente de las ventanas y la claraboya como si fueran redes de pesca, creando dibujos y volúmenes mediante brillos, siluetas, sombras o transparencias. Las capas superpuestas generan así una segunda piel que se integra muy bien en el mundo imaginario del arquitecto catalán.

Pasillo oscuro con cortina de cadenas de aluminio que forma escamas bajo el techo, Casa Batlló

Techo negro ondulado sobre la cortina de cadenas de aluminio de la Casa Batlló en Barcelona

Hay que destacar que el universo de curvas resultante se logra utilizando solo tramos rectos de cadena, así que resultó esencial contar con una maqueta virtual del espacio –donde cada rincón es diferente– para llevar a buen puerto el diseño. Esa mirada tridimensional sirvió para calcular la longitud y el posicionamiento exacto de cada una de las cadenas para conseguir el efecto deseado.

Visitante subiendo la escalera entre muros de cadenas de aluminio hacia la luz en la Casa Batlló

Cadenas de aluminio abriéndose en abanico junto a la barandilla de la escalera de Kengo Kuma, Casa Batlló

Plantas del edificio de la Casa Batlló con la nueva escalera de Kengo Kuma en Barcelona