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12 de enero de 2013
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Carlos Alonso

Fotografía escultórica que deconstruye memorias urbanas

Obra de Germán Gómez con rascacielos y un puente sobre un río montada en cuadrícula de papel arrugado

La ciudad moderna ha sido siempre una fuente de inspiración fértil para los artistas. Ya sea una metrópoli, una minúscula capital de provincia o el escenario empobrecido o industrial de sus periferias, esas ciudades poliédricas de ritmos y paisajes cambiantes se han transformado en obras que hablan de sus propios moradores.

Fachadas de un patio de palacio clásico fotografiadas y recompuestas en una cuadrícula de papel por Germán Gómez

Más allá de la arquitectura y el urbanismo, los autores buscan indagar en la relación del ser humano con estos espacios sugerentes, deslumbrantes, pero a veces también hostiles y perturbadores. Es esta línea vivencial la que explora Deconstruyendo ciudades, el último proyecto de Germán Gómez (Gijón, 1972), expuesto recientemente en la galería madrileña Fernando Pradilla.

Galería palaciega con lámparas de araña en una fotografía de Germán Gómez plegada en relieve escultórico

A partir de fotografías de gran formato y a modo de periplo autobiográfico, este creador va transformando cada pieza arquitectónica en una experiencia tridimensional que aporta una nueva textura, una nueva piel a los recuerdos.

Panorámica urbana bajo cielo nublado impresa en papel arrugado y cuadriculado, de la serie Deconstruyendo ciudades

Retratos de frente y de perfil de un joven impresos en papel cuadriculado y arrugado por Germán Gómez

Se alternan edificios y ambientes urbanos de ciudades donde ha vivido el artista (Nueva York, Chicago, Filadelfia, Copenhague, Venecia, Singapur o Madrid, entre otras) con retratos de personajes anónimos que se convierten -tras una adecuada manipulación creativa- en autorretratos de un estado de ánimo. En palabras del propio Germán, «en mi conciencia no quedan fotografías, solo dibujos de lo vivido, de las ciudades que he habitado, de la gente que ha formado parte de mi vida. Son dibujos construidos a piezas, creando un espacio arquitectónico irregular, ondulado, sinuoso».

Obra de Germán Gómez con fragmentos de papel levantados como escamas sobre una vista de tejados urbanos

Para conseguir este particular atlas de recuerdos, incorpora técnicas y composiciones diferentes, utilizando diversos materiales para ensamblar y acoger las instantáneas. Esta experimentación plástica incluye el uso de papel Japón, que adherido a la impresión fotográfica produce veladuras y permite el plegado de las obras. Se consigue así un efecto arrugado tridimensional y una cuadrícula que recuerda el proceso del dibujo clásico, una técnica muy explorada por Germán Gómez en trabajos anteriores.

Calle con balcones y árboles en una fotografía vertical de Germán Gómez dividida en cuadrícula

Fachada monumental de piedra deformada en una fotografía de papel arrugado y cuadriculado de Germán Gómez

Estas reconstrucciones son auténticas fracturas fotográficas de las dos dimensiones tradicionales que transforman el paisaje urbano, reinterpretándolo con sus recuerdos y su visión personal de las distintas urbes, sacando a la luz toda la vida que contienen. Unas memorias dormidas que rebrotan en cada tesela manipulada, en cada rugosidad del papel, a cada golpe de cincel imaginario. Unos recorridos íntimos que ahora nos toca reinterpretar a nosotros mismos.

Larga panorámica de un frente fluvial con rascacielos compuesta en cuadrícula de papel por Germán Gómez

Sala de galería blanca con suelo de mármol donde cuelgan dos obras fotográficas de Germán Gómez

Fotografía vía Germán Gómez