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29 de noviembre de 2019
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Pedro Ferrer

Estudio Resee, inspiración zen para crear esculturas

¿Hay algo más estimulante para un artista que un espacio creativo inspirado en un clásico de casi cuatrocientos años? Pues la firma china Fujian Yanlin Building Decoration lo acaba de hacer realidad en la ciudad de Fuzhou.

Su Estudio Resee, diseñado para un escultor, se basa en el libro de Ji Cheng «Yuan Ye» (El tratado sobre el jardín), publicado en 1631, a finales de la dinastía Ming. Considerada la primera monografía sobre arquitectura de jardines, define los criterios a la hora de incorporar elementos constructivos a las ornamentaciones vegetales. En este proyecto sirvió para mostrar un paisaje interior marcadamente oriental dentro de una edificación moderna.

Mesa de té de madera y sillas junto a un patio de grava y musgo en el Estudio Resee, Fuzhou

Volumen suspendido de hormigón gris sobre tarima y jardín de grava en el Estudio Resee de Fuzhou

Marco de hormigón pulido que enmarca una celosía de madera y un jardín de grava en el Estudio Resee

El estudio cuenta con áreas de recepción, trabajo y reunión a la altura de las expectativas del cliente. Aunque éste no planteó ningún requisito específico –ni siquiera estético –, sí que exigió un control muy estricto del presupuesto.

Mesa de té y silla de madera junto a un lecho de grava y musgo en el Estudio Resee, Fuzhou

Pasaje entre muros de hormigón con jardín de grava, piedras y luz lineal en el Estudio Resee

Con un área de 138 m2, uno de los retos era la altura del piso. Resultaba difícil crear una sensación tridimensional holgada con los 3,1 metros disponibles sin contar las tuberías y el resto de equipos. Además, el presupuesto ajustado hacía más complejo seleccionar unos materiales acordes al objetivo final.

Umbral de hormigón gris con celosía de madera al fondo y lecho de grava negra en el Estudio Resee

Como solución, el equipo instaló todo el cableado y las conducciones de agua en el techo. De este modo, al no interferir en el suelo, se pudo crear un jardín interior sin limitaciones. La ausencia de puertas libera espacio adicional y da una sensación extra de amplitud.

Para acentuar dicho efecto, se practicaron diferentes aberturas a ras de suelo en varias habitaciones. La luz natural se filtra a través de ellas y muestra unos interiores distintos según el momento del día. Este recurso casi teatral impacta al visitante, que al tener cubierta la mitad superior de las vistas concentra su atención en los detalles y en el paisaje natural que se asoma a su alrededor.

Esquina de un volumen de hormigón sobre tarima con helecho y luz rasante en el borde, Estudio Resee

Corredor de hormigón con jardín de grava y celosía de madera al fondo en el Estudio Resee, Fuzhou

El estudio se convierte así en un escenario donde se funde el jardín con la materialidad arquitectónica. Algo que llega a su máxima expresión en la denominada sala Zen. Viendo la paz interior que desprende, nadie diría que Resee forma parte de un edificio de oficinas en pleno polo industrial de la ciudad…

Mesa de té con sillas de madera y piedra escultórica ante un muro de microcemento en el Estudio Resee

Sala con grandes paneles de celosía de madera y papel junto a un mostrador oscuro en el Estudio Resee

Sala de té con tatami, mesa baja y celosía de madera abierta a una estrecha vista exterior, Estudio Resee

Estante de pared con piezas escultóricas y una rama de árbol junto a la mesa del Estudio Resee

Tetera de barro y mesa de madera ante un muro gris con una planta de bambú en el Estudio Resee, Fuzhou

Mesa de madera de patas finas y silla frente a un muro de hormigón con luminaria lineal, Estudio Resee

Pasillo de hormigón con luz lineal y jardín de grava junto a un muro blanco en el Estudio Resee

Herramientas de escultor sobre una mesa de nogal junto a piezas de madera en el Estudio Resee

Pieza de madera con núcleo oscuro pulido y bordes naturales, detalle de las esculturas del Estudio Resee