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22 de octubre de 2017
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Pedro Ferrer

Casa Módico, un canto brasileño a la mínima expresión

La Casa Módico se encuentra junto a la playa de São Miguel do Gostoso, en el noreste de Brasil. A solo una hora de Natal, esta costa con viento abundante se ha convertido en un paraíso para los amantes del kitesurf. Y son precisamente sus continuas rachas de aire las que moldearon este proyecto del estudio Atelier Branco.

Casa Módico blanca de dos cuerpos a dos aguas junto al mar en São Miguel do Gostoso, Brasil

Dos volúmenes blancos de la Casa Módico sobre dunas con vegetación y el mar al fondo, de Atelier Branco

La vivienda, solitaria y diminuta frente a la inmensidad de la playa, eleva su blancura con una solución minimalista. Inspirados en la arquitectura local, dos volúmenes paralelos con tejado a dos aguas albergan todas las habitaciones. Es fácil identificar un eje común que corta el océano y conecta las distintas áreas, al tiempo que crea una secuencia simétrica.

Vista aérea de la costa de São Miguel do Gostoso con dunas y playa junto a la Casa Módico

Fachada frontal blanca de la Casa Módico con puerta de madera y senda de losas sobre la arena

Casa Módico de Atelier Branco al atardecer, con las ventanas encendidas y una palmera junto al mar

Un segundo eje, paralelo a la línea de costa, canaliza y filtra la ventilación natural. Aquí encontramos el patio interior, un espacio entre los bloques que cuenta con una mesa de madera de siete metros de largo. Diseñado para ofrecer sombra al aire libre, es un área social para disfrutar y compartir.

Vista cenital de la Casa Módico junto a la playa y el camino de arena en São Miguel do Gostoso

En cuanto a cada volumen, el más cercano al Atlántico lo preside un gran sofá desde donde admirar el océano. Los laterales se reservan para dos dormitorios simétricos con baño. Y si se desea disfrutar cómodamente del sol, la puerta acristalada de 3×3 metros da paso a 80 m2 de escenario en madera sobre la arena.

Hastial blanco de la Casa Módico con ventana de madera abierta y mesa de madera maciza en primer plano

Cocina de la Casa Módico con isla de hormigón y cubierta de viguetas blancas, con puertas abiertas a ambos lados

Salón de la Casa Módico con celosía de bloques, ventanal de madera y vista de la terraza y el paisaje

Sala de la Casa Módico con ventanal abierto a la terraza de tarima y a un árbol moldeado por el viento

Dormitorio con persiana de lamas de madera que dibuja franjas de luz y vestidor abierto, Casa Módico

Pasillo con celosía de bloques cerámicos en el techo y vista a un dormitorio en la Casa Módico

El segundo bloque –de superficie algo menor– replica la distribución del primero, con otros dos dormitorios en suite a los lados. Sin embargo, aquí el protagonismo es para la cocina, que es la habitación que recibe a los invitados.

Patio estrecho entre dos volúmenes blancos con puertas plegables abiertas y un tronco como banco, Casa Módico

La sostenibilidad y la apuesta por recursos simples también forman parte de la Casa Módico. De hecho, se ideó una composición angular de ladrillos en la parte superior de los tabiques para facilitar la ventilación. Así mismo, las lamas de madera de las persianas tamizan la luz en los dormitorios y procuran una atmósfera agradable.

Patio entre muros blancos con hamaca y cactus bajo el cielo abierto en la Casa Módico, Brasil

La sencillez de líneas y colores de esta vivienda en la playa rinde homenaje a las antiguas casas de pescadores. Un minimalismo bien entendido que se nutre de la experiencia para quedarse con lo esencial.

Jinete a caballo en la playa con la silueta de la Casa Módico al fondo, en São Miguel do Gostoso