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28 de enero de 2022
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Blanca Marías Revenga

Una casa invernadero con un matiz urbano

En la localidad de Navajeda, Cantabria, se erige una vivienda unifamiliar, una casa invernadero, que dialoga con su entorno natural. Diseñada por el estudio gurea | arquitectura cooperativa, esta casa de 155 metros cuadrados combina materiales y formas que reflejan una sensibilidad contemporánea sin desentonar con el paisaje circundante.

Casa invernadero de Navajeda con fachada de corcho, cubierta metálica y acristalamiento corredero sobre un prado

El volumen de la vivienda es simple y compacto, presentándose como una pieza abstracta en el paisaje. Las fachadas están revestidas con paneles de corcho, mientras que el garaje utiliza madera, materiales que establecen un diálogo coherente con los árboles y praderas que rodean la propiedad. La cubierta de chapa ondulada añade un elemento dinámico, reflejando los cambios atmosféricos del cielo cántabro y otorgando a la casa una identidad especial.

Vista aérea de la casa invernadero entre prados y el caserío de Navajeda, en Cantabria

Casa invernadero de Navajeda al atardecer, con volumen alargado de corcho y cubierta a dos aguas en el prado

El diseño interior contrasta con la sobriedad exterior. Una galería central atraviesa y divide el volumen en dos, funcionando la mayor parte del año como un invernadero que distribuye el aire caliente a ambas zonas de la vivienda. Esta solución bioclimática no solo mejora la eficiencia energética, sino que también crea espacios luminosos y acogedores. La cocina actúa como nexo de unión entre las dos áreas resultantes, formando en planta una disposición en ‘H’ que facilita la circulación y la interacción entre los habitantes.

Testero de corcho de la casa de Navajeda con ventana vertical, ante un prado y una colina arbolada

Estancia acristalada de la casa de Navajeda con cubierta de policarbonato sobre vigas de madera y suelo continuo

Salón de la casa de Navajeda con sofá gris y cocina al fondo, bajo la cubierta traslúcida de vigas de madera

Interior de la casa invernadero de Navajeda con vigas de madera y paneles translúcidos abiertos al jardín

La construcción de esta casa invernadero se llevó a cabo utilizando sistemas prefabricados e industrializados, lo que permitió una autoconstrucción eficiente. La estructura y la envolvente, compuestas por bastidores de madera laminada, se fabricaron en taller y fueron transportadas al sitio, donde se ensamblaron en apenas una semana. Este método no solo redujo los tiempos de construcción, sino que también minimizó el impacto ambiental y los residuos generados en obra.

Salón a doble altura de la casa de Navajeda con revestimiento de madera, biblioteca en altillo y escalera de caracol

Dormitorio de la casa de Navajeda revestido de madera contrachapada, con ventanal corredero al prado

Cocina de la casa de Navajeda abierta al prado a través de la carpintería corredera bajo la cubierta de chapa

Porche de hormigón de la casa de Navajeda abierto al paisaje entre muros acristalados y cubierta de policarbonato

Comedor de la casa invernadero de Navajeda bajo vigas de madera y cubierta acristalada inclinada

La casa en Navajeda no solo ofrece un espacio habitable funcional y estéticamente agradable, sino que también sirve como modelo de construcción responsable y consciente del entorno.

Plano de planta de la casa invernadero de Navajeda con las estancias distribuidas en torno a un espacio central

Sección transversal de la casa invernadero de Navajeda con cubierta a dos aguas y detalles de aislamiento